Monday, April 6, 2015

Las Herejías de Benedicto XVI

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Este artículo contiene contenido usado de autores: Hno. Pedro Dimond y Hno. Miguel Dimond de Monasterio de la Sagrada Familia / vaticanocatolico.com



20a. Las herejías de Benedicto XVI (2005-2013)

Benedicto XVI “rezó como los musulmanes hacia la Meca”, (Reuters) Estambul, 1 de diciembre de 2006 – “El papa Benedicto XVI finalizó el viernes una sensible, conciliadora visita a Turquía en medio de elogios por visitar la famosa mezquita Azul de Estambul y rezar allí hacia la Meca ‘co molo s musulmanes’ . … ‘La temida visita concluyó con una fantástica sorpresa’, escribió el diario Aksam en su primera página. ‘En la mezquita Sultán Ahmet, [Benedicto XVI] rezó como los musulmanes vuelto hacia la Meka’…”1.


Benedicto XVI rezando como un musulmán vuelto hacia la Meca, con los brazos cruzados en un gesto de oración musulmán llamado “gesto de la tranquilidad”, el 30 de noviembre de 2006

 


Benedicto XV es Joseph Ratzinger. Él fue uno de los teólogos más radicales en el Vaticano II, donde sus ideas fueron una orientación influyente en el curso revolucionario del Concilio.

 


Karl Rahner (izquierda) junto con Joseph Ratzinger (derecha) en el Vaticano II2

En el Vaticano II, Ratzinger se juntó con conocidos herejes como Karl Rhaner. Y si bien que él era sacerdote, no solía presentarse como clérigo, sino de traje y corbata.

Ratzinger fue hecho “cardenal” por Pablo VI en 1977, y se convirtió en prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, cinco años después.

Durante esos años, Ratzinger escribió un número asombroso de libros. Las herejías de Ratzinger que se tratan aquí han sido obtenidas de muchos de sus discursos y de los 24 libros por él escritos.

Muchos católicos están familiarizados con el hecho de que en el año 2000 el Vaticano supuestamente reveló el Tercer Secreto de Fátima. La mayoría de los tradicionalistas reconocieron inmediatamente que el llamado “Tercer Secreto” que publicó el Vaticano no era el verdadero Tercer Secreto de Fátima, sino más bien se había perpetrado un fraude en gran escala. El principal autor del documento que intentaba convencer al mundo de este fraude contra el mensaje de Nuestra Señora en Fátima fue Joseph Ratzinger, Benedicto XVI.

El documento sobre el llamado “Tercer Secreto”, titulado El Mensaje de Fátima fue de autoría de Ratzinger y del “cardenal” Bertone. Ello fue un intento —como Los Angeles Times se vio forzado a admitir— de “desbaratar” el mensaje de Fátima. En el documento, Ratzinger se remite a un solo erudito de Fátima, el P. Edouard Dhanis. El P. Dhanis sostuvo que gran parte del mensaje de Fátima fueron invenciones de Lucía...

Esto revela una de las principales características de Ratzinger. Él es un mentiroso. Él comunicará tener la apariencia de devoción a algo (por ejemplo, Fátima), mientras que trata de destrozar su significado. Él dará la apariencia de conservador, mientras inculca las herejías más abominables. Ahora abordaremos las asombrosas herejías de Joseph Ratzinger, Benedicto XVI.

 

LAS HEREJÍAS DE BENEDICTO XVI SOBRE LOS JUDÍOS


Con base en la Escritura y la Tradición, la Iglesia Católica enseña infaliblemente que para la salvación es necesario creer en Jesucristo y en la fe católica.

Juan 8, 24: “Os dije que moriréis en vuestro pecado, porque, si no creyereis [en mí], moriréis en vuestros pecados”.

Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, 1439, ex cathedra: “Todo el que quiera salvarse, ante todo es menester que mantenga la fe católica… es necesario para la eterna salvación creer también fielmente en la encarnación de nuestro Señor Jesucristo… el Hijo de Dios, es Dios y hombre”3.

La Iglesia Católica también enseña infaliblemente que la Antigua Alianza cesó con el advenimiento de Cristo, y fue reemplazada por la Nueva Alianza. El Concilio de Florencia enseña que quienes practican la Ley antigua y la religión judía pecan mortalmente y son “ajenos a la fe de Cristo y en modo alguno pueden ser partícipes de la salvación eterna, a no ser que un día se arrepientan de esos errores”4.

En el 2001, sin embargo, la Pontificia Comisión Bíblica publicó un libro titulado El pueblo judío y sus Sagradas Escrituras en la Biblia cristiana. Este libro rechaza el dogma de que la Antigua Alianza ha cesado, enseña que la Antigua Alianza sigue siendo válida y que la espera de los judíos por la venida del Mesías (que forma parte de la Antigua Alianza) también sigue siendo válida. Se enseña que Jesús no tiene que ser visto como el Mesías profetizado que es posible verlo, al igual que los judíos, no como el Mesías y no como Hijo de Dios.

En la sección II, A, 5, El pueblo judío y sus Sagradas Escrituras en la Biblia cristiana, afirma:

No es en vano la espera mesiánica judía…”5.

En la sección II, A, 7, El pueblo judío y sus Sagradas Escrituras en la Biblia cristiana, afirma:

“… leer la Biblia como los judíos implica necesariamente una aceptación implícita de todos sus presupuestos, es decir, la plena aceptación de que el judaísmo es, en particular, la autoridad de sus escritos y tradiciones rabínicas, los cuales excluyen la fe en Jesús como Mesías e Hijo de DiosLos cristianos pueden y deberían admitir que la lectura judía de la Biblia es posible…”6.

Por consiguiente, según este libro del Vaticano, ¡los cristianos pueden y deberían admitir la posición judía de que Jesús no es el Hijo de Dios y el Mesías profetizado! El prefacio de este libro totalmente herético fue escrito ni más ni menos que por Joseph Ratzinger, el actual renunciado Benedicto XVI.

¡Este es el anticristo!

1 Juan 2, 22: “¿Quién es el embustero sino el que niega que Jesús es Cristo? Ese es el anticristo…”.

La herejía es un rechazo de un dogma de la fe católica; la apostasía es el rechazo total de la fe cristiana. Este libro contiene a la vez herejía y apostasía, con la plena aprobación de Benedicto XVI.

Benedicto XVI enseña que Jesucristo no tiene que ser visto como el Mesías

Benedicto XVI enseña la negación de Jesucristo en varios de sus libros:

Benedicto XVI, Dios y el mundo, 2000, p. 209: “Por supuesto, es posible leer el Antiguo Testamento de manera que no se dirija a Cristo; ello no apunta in equívocamente a Cristo. Y si los judíos no pueden ver cumplidas en él las promesas, esto no es solo por mala voluntad de su parte, sino a causa de la real oscuridad de sus textos… Hay perfectamente buenas razones, entonces, para negar que el Antiguo Testamento se refiera a Cristo y decir, No, eso no es lo que dice. Y también hay buenas razones para referirse a él – de esto se trata la disputa entre judíos y cristianos”7.

Benedicto XVI dice que hay razones perfectamente válidas para no creer que el Antiguo Testamento se refiera a Cristo como el Mesías profetizado. Él dice que el Antiguo Testamento no indica de manera inequívoca que nuestro Señor es el Mesías. Esta es otra negación total de la fe cristiana.

Lo que hace que esta apostasía sea de lo más monstruoso es el hecho de que el Nuevo Testamento está lleno de pasajes que declaran que nuestro Señor es el cumplimiento de las profecías del

Antiguo Testamento. Para citar sólo uno entre muchos, en Juan 5, nuestro Señor concretamente les dice a los judíos que lo que está escrito en el Antiguo Testamento respecto de Él, los condena a ellos.

Juan 5, 39 y 45-47: “Escudriñad las Escrituras, ya que en ellas creéis tener la vida eterna, pues ellas dan testimonio de mí… No penséis que vaya yo a acusaros ante mi Padre; hay otro que os acusará, Moisés, en quien vosotros tenéis puesta la esperanza; porque si creyerais en Moisés, creeríais en mí, pues de mí escribió él”.

Pero, según Benedicto XVI, todas esas declaraciones bíblicas de que nuestro Señor es la realización de las profecías del Antiguo Testamento, incluyendo las propias palabras de nuestro Señor, posiblemente son falsas. Según Benedicto XVI, la lectura judía de que nuestro Señor no es el Mesías, que no es el Hijo de Dios anunciado en el Antiguo Testamento, es posible y válida. Esto es totalmente herético, apóstata y anticristo.

Benedicto XVI también niega a Jesucristo en su libro Milestones:

Benedicto XVI, Milestones, 1988, pp. 53-54: “Comprendo cada vez más que el judaísmoy la fe cristiana descrita en el Nuevo Testamento son dos maneras de apropiación de las Escrituras de Israel, dos maneras que, al final, se determinan por la posición que uno asume con respecto a la figura de Jesús de Nazaret. La Escritura que hoy llamamos Antiguo Testamento se abre en ambos sentidos…”8.

Benedicto XVI nuevamente declara que la Escritura está abierta a sustentar la visión judía de que Jesucristo no es el Hijo de Dios. Esta es precisamente la razón de por qué Benedicto XVI enseña repetidamente la herejía de que los judíos no necesitan creer en Cristo para la salvación.

Benedicto XVI, Zenit noticias, 5 de septiembre de 2000: “Estamos de acuerdo en que un judío, y esto es verdadero para los creyentes de otras religiones, no necesita conocer o reconocer a Cristo como Hijo de Dios para salvarse…”9.

Benedicto XVI, Dios y el Mundo, 2000, pp. 150-151: “al decir [los judíos] No a Cristo, crea un conflicto a los israelitas con respecto a los actos posteriores de Dios, pero al mismo tiempo sabemos que están seguros de la fidelidad a Dios. No los excluye de la salvación…”10.

Se trata de un rechazo total al dogma católico.

El acto de apostasía pública de Benedicto XVI en la sinagoga alemana

Todo esto son razones de por qué el 19 de agosto de 2005 ―un viernes al mediodía, el mismo día y hora en que Jesús fue crucificado― Benedicto XVI fue a la sinagoga judía en Colonia, Alemania y participó activamente en el servicio de culto judío. Participar activamente en un culto no-católico es un pecado contra la Ley Divina y el Primer Mandamiento, como se enseñaba siempre antes del Vaticano II.

San Ambrosio, Sermón 37, Las dos barcas: “La infidelidad de la Sinagoga es un insulto al Salvador. Por eso Él eligió la barca de Pedro, y abandonó la de Moisés, es decir, Él rechazó a la sinagoga infiel, y adoptó la Iglesia creyente”11.


Benedicto XVI en la sinagoga de los judíos, tomando parte activa en el culto judío el 19 de agosto de 200512

Al participar en un servicio de culto judío, Benedicto XVI cometió un acto público de apostasía. En la sinagoga Benedicto XVI se sentó al frente en un lugar prominente. La sinagoga estaba llena de judíos que fueron para verlo. Benedicto XVI no sólo fue parte integral del servicio de culto judío, él fue su principal figura. Esto es sin duda una participación activa en la religión judía.

Muy cerca a Benedicto XVI, el cantor de la sinagoga rezó y cantó oraciones judías a todo pulmón. Benedicto XVI hizo gestos, como inclinar la cabeza y aplaudir con sus manos, para mostrar su aprobación y participación en el servicio judío. Él se unió a los judíos en la oración Kaddish, y la música Yiddish sonaba como fondo.

Cuando Benedicto XVI se levantó para hablar (y eventualmente para rezar) en la sinagoga, todos se pusieron de pie y lo aplaudieron; ellos lo aplaudieron por la aceptación a su religión. Todo el mundo que vio esto sabe que tiene un significado: Benedicto XVI no tiene ningún problema con el rechazo de los judíos a Jesucristo, y (según él) ellos no tienen obligación de aceptar a Jesucristo para salvarse.

Benedicto XVI enseña que los judíos se pueden salvar, que el Antiguo Testamento es válido, y que Jesucristo no es necesariamente el Mesías. Él es un audaz hereje contra el Evangelio y la fe católica.

Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, Cantate Domino, 1441, ex cathedra: “La Santa Iglesia Romana cree firmemente, profesa y enseña que aquéllos que no están en el seno de la Iglesia Católica, no solamente los paganos, sino también los judíos o herejes y cismáticos, jamás compartirán la vida eterna, e irán irremediablemente al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles, a no ser que se hayan unido a la Iglesia antes de morir…”13.

Benedicto XVI alienta al gran rabino de Roma en su “misión”


Benedicto XVI intercambia regalos con rabinos en Castelgandolfo, 15 de septiembre de 200514

Benedicto XVI, discurso al Gran Rabino de Roma, 16 de enero de 2006: “Distinguido Gran Rabino, se os confió recientemente la orientación espiritual de la comunidad judía de Roma; habéis emprendido esta responsabilidad enriquecido por vuestra experiencia como erudito y doctor que ha compartido las alegrías y sufrimientos de un gran número de personas. Os ofrezco de corazón mis mejores deseos para vuestra misión, y os garantizo mi propia estima y cordial amistad y la de mis colaboradores”15.

Esto es apostasía. ¡Benedicto XVI alienta al Gran Rabino en su “misión”! Él también expresa su estima por el Rabino y su apostolado de rechazo a Cristo.

Benedicto XVI, audiencia general, 17 de enero de 2007: “Durante casi 20 años la Conferencia Episcopal Italiana ha dedicado este día al judaísmo para fomentar el conocimiento y la estima por él y por el desarrollo de relaciones de amistad recíproca entre las comunidades cristiana y judía, un relacionamiento que se ha desarrollado positivamente desde el Segundo Concilio Vaticano y la visita histórica del siervo de Dios Juan Pablo II a la Sinagoga Mayor de RomaOs invito hoy a todos ustedes a dirigir una ardiente plegaria al Señor para que los judíos y cristianos puedan respetarse y estimarse mutuamente…”16.

Él habla positivamente de un día dedicado al judaísmo. Ese día, según Benedicto XVI, es para promover la estima por el judaísmo (una religión falsa que rechaza a Cristo). Esto es un rechazo absoluto de la fe católica y de Jesucristo.

 

BENEDICTO XVI ENSEÑA QUE LOS PROTESTANTES Y CISMÁTICOS NO NECESITAN SER CONVERTIDOS

Los herejes y cismáticos, como los protestantes y ortodoxos orientales, se encuentran fuera de la Iglesia Católica y deben convertirse a la fe católica para la unidad y salvación. Es necesario que ellos acepten todos los dogmas y concilios, incluso las definiciones dogmáticas del Primer Concilio Vaticano de 1870. Esta es la enseñanza católica infalible.

Sin embargo, Benedicto XVI enseña que los protestantes y cismáticos orientales no necesitan convertirse y no necesitan aceptar el Concilio Vaticano I. Él dice que los acatólicos no están obligados a aceptar la primacía papal:


Benedicto XVI como “cardenal” reuniéndose con el patriarca sirio cismático Zakka en 198417

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, p. 198: “Tampoco es posible, por otra parte, para él considerar como la única forma posible y, consecuentemente, imponer a todos los cristianos la forma que esta primacía ha tomado en los siglos XIX y XX. Los gestos simbólicos del papa Pablo VI y, en particular, el haberse arrodillado ante el representante del patriarca ecuménico [el patriarca cismático Athenágoras], fue un intento de expresar precisamente esto…”18-19.

Benedicto XVI se refiere aquí a la primacía papal, y él dice que todos los cristianos no están obligados a creer en la primacía papal como fue definida en el Vaticano I en 1870. ¡Esto significa que Benedicto XVI pretende ser católico y papa mientras sostiene que los herejes y cismáticos no están obligados en creer en el papado! Este es uno de los mayores fraudes de la historia humana. Además, adviértase que Benedicto XVI incluso admite que los gestos ecuménicos de Pablo VI con los cismáticos pretenden mostrar que los cismáticos no tienen que aceptar la primacía papal. Esta es una flagrante negación del Concilio Vaticano I.

Papa Pío IX, Primer Concilio Vaticano, ex cathedra: “…todos los fieles de Cristo deben creer que la Santa Sede Apostólica y el Romano Pontífice poseen el primado sobre todo el orbe… Tal es la doctrina de la verdad católica, de la que nadie puede desviarse sin menoscabo de su fe y salvación”20.

La propia Iglesia fue fundada por nuestro Señor sobre la primacía papal, como lo declara el

Evangelio (Mateo 16, 18-20) y como lo define el dogma católico:

Papa Bonifacio VIII, Unam Sanctam, 18 de noviembre de 1302, ex cathedra: Someterse al Romano Pontífice, lo declaramos, lo decimos, definimos y pronunciamos como de toda necesidad de salvación para toda humana criatura”21.

Las personas deben meditar seriamente cuán grave es que Benedicto XVI sostenga que todos los cristianos no necesitan aceptar la primacía de los papas. Ello sólo prueba que él es un hereje manifiesto. Pero esto se pone incluso peor…

¡Benedicto XVI no sólo niega el dogma de que los acatólicos necesitan creer en el papado, sino también cuestiona el que los papas sustentan la suprema jurisdicción en la Iglesia!

A lo largo de las varias secciones de su libro, Principios de le Teología Católica, Benedicto XVI se ocupa en analizar en detalle los temas relacionados con los “ortodoxos” orientales (los cismáticos), así como de Lutero, los protestantes, etc. Esas discusiones son fascinantes para nuestros propósitos, ya que constituyen un verdadero documento sobre la posición de Benedicto XVI sobre esos temas. En su discusión sobre los “ortodoxos”, se descubre que Benedicto XVI ni siquiera cree en el dogma del papado. Es importante recordar que los cismáticos orientales (llamados “ortodoxos”) a menudo admiten de buena gana que los papas son los sucesores de San Pedro como obispos de Roma. Muchos “ortodoxos” dicen también que el papa, como obispo de Roma, es el “primero entre iguales” con una “primacía de honor”; pero ellos niegan ―y en esto consiste su principal herejía y cisma― que los papas tienen una primacía de suprema jurisdicción proveniente de Cristo para gobernar la Iglesia entera.

Papa Pío XI, Mortalium animos, # 7, 6 de enero de 1928, hablando sobre los herejes y cismáticos: “Entre ellos hay algunos, si bien pocos, quienes conceden al Romano Pontífice una primacía de honor, o incluso una cierta jurisdicción o potestad, pero ésta, sin embargo, no la consideran originada del derecho divino, sino del consentimiento de los fieles”22.

Benedicto XVI analiza la posición de esos cismáticos, que rechazan la primacía de jurisdicción suprema de los papas. He aquí lo que él dice:

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, pp. 216-217: “El patriarca Atenágoras [el patriarca no-católico cismático] habló aún más enérgicamente cuando le dio la bienvenida al papa [Pablo VI] en Fanar: ‘Contra toda expectativa, el obispo de Roma es entre nosotros, el primero entre nosotros en honor, ‘el que preside en el amor’. Está claro que, al decir esto, el patriarca [no-católico cismático] no abandonó lo que reclaman las iglesias orientales o reconoció la primacía de Occidente. Más bien, él afirmó claramente lo que el Oriente entiende como el orden, el rango y título, de igualdad de los obispos en la Iglesia ―y sería positivo de nuestra parte considerar si estas confesiones arcaicas, que no tienen nada que ver con la ‘supremacía de jurisdicción’ si no confesase una primacía de honor’ y ágape, pueda no ser reconocida como una fórmula que refleje adecuadamente la posición que Roma ocupa en la Iglesia― ‘el santo coraje’ exige que la prudencia se combine con la ‘audacia’: ‘El reino de Dios sufre violencia’”23.

¡Lo anterior es una asombrosa y explícita negación del dogma del papado y del canon infalible que citamos después de este párrafo! Benedicto XVI muestra la posición del patriarca cismático que no reconoce la primacía de jurisdicción suprema de los papas, y ¡no sólo nos dice que la posición del cismático es aceptable (como ya hemos visto), sino que la posición cismática puede de hecho ser la verdadera posición del obispo de Roma! En otras palabras, ¡el papado (la jurisdicción suprema de los papas por institución de Cristo sobre la Iglesia universal como sucesores de San Pedro) es posible que no exista en absoluto! ¡Esto es una asombrosa, increíble y descomunal herejía!

El hecho de que este hombre reclame ser el papa cuando ni siquiera él cree en el papado es indudablemente uno de los fraudes más grandes de la historia humana. Aquellos que sostienen obstinadamente que este no-católico es el papa ayudan a perpetuar este fraude monumental.

Papa Pío IX, Primer Concilio Vaticano, sesión 4, cap. 3, canon, ex cathedra: “Así pues, si alguno dijere que el Romano Pontífice tiene sólo deber de inspección y dirección, pero no plena y suprema potestad de jurisdicción sobre la Iglesia universal, no sólo en las materias que pertenecen a la fe y a las costumbres, sino también las de régimen y disciplina de la Iglesia difundida por todo el orbe, o que tiene la parte principal, pero no toda la plenitud de esta suprema potestad… sea anatema”24.

¡Benedicto XVI también niega que el papado incluso haya sido considerado válido en el primer milenio y nos dice que ésta es la razón por la cual no podemos obligar a los cismáticos a creer en él!

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, pp. 198-199: “… En otras palabras, Roma no debe exigir más de Oriente —con respecto a la doctrina de la primacía— de lo que se había formulado y vivido en el primer milenio. Cuando el patriarca Atenágoras [el patriarca cismático no-católico], el 25 de julio de 1967, con motivo de la visita del papa [Pablo VI] a Fanar, lo designó como el sucesor de Pedro, como el más estimado entre nosotros, como aquél que preside en la caridad, este gran líder de la Iglesia estaba expresando el contenido de la doctrina eclesial de la primacía como ella era conocida en el primer milenio. Roma no puede pedir más25.


Benedicto XVI con el patriarca cismático Mesrob II, jefe de la secta cismática “ortodoxa” turca armenia, que rechaza el papado26

Esta es otra asombrosa gran herejía contra el papado y el Vaticano I. Benedicto XVI dice nuevamente que la posición cismática del patriarca no-católico Atenágoras, que rechaza el papado y reconoce simplemente al obispo de Roma como sucesor de San Pedro con una supremacía de honor PERO NO DE SUPREMA JURISDICCIÓN, es suficiente. ¡Más aún, Benedicto XVI dice que la razón por la cual nosotros no podemos esperar que los “ortodoxos” crean en el papado (la primacía de jurisdicción suprema de los papas, y no apenas una supremacía de honor) es porque no era creído en el primer milenio (según él)!  Por lo tanto, Benedicto XVI sostiene que la primacía de jurisdicción suprema conferida por Jesucristo sobre San Pedro y sus sucesores es sólo una ficción, una invención de épocas posteriores, no creída en la Iglesia primitiva. ¡Él dice que la posición cismática de Atenágoras ―que sostiene que el sucesor de San Pedro posee una simple primacía de honor― es “la doctrina de la primacía como ella fue conocida en el primer milenio” y que Roma no puede pedir más! Observe cómo Benedicto XVI niega directamente el Concilio Vaticano I, el cual definió que en todas las edades fue reconocida la primacía de jurisdicción:

Papa Pío IX, Primer Concilio Vaticano, sesión 4, cap. 2, ex cathedra: “A nadie a la verdad es dudoso, antes bien, a todos los siglos es notorio que el santo y beatísimo Pedro, príncipe y cabeza de los Apóstoles, columna de la fe y fundamento de la Iglesia Católica, recibió las llaves del reino de manos de nuestro Señor Jesucristo, Salvador y Redentor del género humano; y, hasta el tiempo presente y siempre, sigue viviendo y preside y ejerce el juicio en sus sucesores, los obispos de la santa Sede Romana, por Él fundada y por su sangre consagrada. De donde se sigue que quienquiera sucede a Pedro en esta cátedra, ése, según la institución de Cristo mismo, obtiene el primado de Ped ro sobre la Iglesia universal27.

Ratzinger (Benedicto XVI) rechaza totalmente este dogma y toda la fe católica.

Volviendo a la enseñanza herética de Benedicto XVI de que los acatólicos no están obligados a creer en el papado, esto también ha sido enseñado por el prefecto para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el “cardenal” Walter Kasper:

Cardenal” Walter Kasper: “… hoy ya no entendemos el ecumenismo en el sentido de un retorno por el cual los otros ‘serían convertidos’ y regresarían a ser católicos. Esto fue abandonado expresamente en el Concilio Vaticano II”28.

La declaración de Kasper es tan herética que incluso muchos de los defensores de Benedicto XVI lo han catalogado de hereje. Pero, como hemos visto, Benedicto XVI cree exactamente lo mismo. En la siguiente cita, vemos que Benedicto XVI usa básicamente las exactas mismas palabras de Kasper en el rechazo al dogma católico.

Benedicto XVI, discurso a los protestantes en el Día Mundial de la Juventud, 19 de agosto de 2005: “Y ahora preguntamos: ¿Qué significa restaurar la unidad de todos los cristianos?... Esta unidad no significa lo que podría llamarse ecumenismo de regreso: esto es, negar y rechazar la propia historia de fe de uno. ¡Absolutamente no!29.

EL CARDENAL KASPER Y BENEDICTO XVI RECHAZAN EL ECUMENISMO DE RETORNO – LA CONVERSIÓN DE LOS PROTESTANTES

Cardenal Walter Kasper: “… hoy ya no entendemos el ecumenismo en el sentido de un retorno por el cual los otros ‘serían convertidos’ y regresarían a ser católicos. Esto fue abandonado expresamente en el Concilio Vaticano II”30.

 

Benedicto XVI, discurso a los protestantes en el Día Mundial de la Juventud, 19 de agosto de 2005: “Y ahora preguntamos: ¿Qué significa restaurar la unidad de todos los cristianos?... Esta unidad no significa lo que podría llamarse ecumenismo de regreso: esto es, negar y rechazar la propia historia de fe de uno. ¡Absolutamente no!31.

 

Como muestra claramente esta comparación, al igual que el escandaloso hereje “cardenal” Kasper, Benedicto XVI rechaza abiertamente el “ecumenismo de retorno”, es decir, que los no-católicos necesitan regresar a la Iglesia Católica por la conversión y rechazar sus sectas heréticas. Ambos rechazan, palabra por palabra, la enseñanza de Pío XI:

Papa Pío XI, Mortalium animos, # 10, 6 de enero de 1928: “… la unión de los cristianos no se puede fomentar de otro modo que procurando el retorno de los disidentes a la única y verdadera Iglesia de Cristo, de la cual un día desdichadamente se alejaron…”32.

Benedicto XVI es formalmente herético. Él afirma que los protestantes y los cismáticos orientales no necesitan convertirse y aceptar el Vaticano I. Él rechaza descaradamente la necesidad de la Iglesia Católica para la salvación y la enseñanza dogmática del Concilio Vaticano I.

Por eso Benedicto XVI se une a Pablo VI y a Juan Pablo II en elogiar la anulación de las excomuniones contra los “ortodoxos” y, por tanto, en negar el Concilio Vaticano I

Benedicto XVI, mensaje ecuménico al patriarca cismático de Constantinopla, 26 de noviembre de 2005: “Este año conmemoramos el 40° aniversario del 7 de diciembre de 1965, aquel día en que el papa Pablo VI y el patriarca Atenágoras, descontentos con lo que había ocurrido en 1054, decidieron juntos en Roma y Constantinopla ‘cancelar de la memoria de la Iglesia la sentencia de excomunión que había sido pronunciada’”33.

El año 1054, el patriarca de Constantinopla, Miguel Cerulario, rompió la comunión con la Iglesia Católica y el papa de Roma. Cerulario rechazó la suprema autoridad del papa y clausuró las iglesias de rito romano en Constantinopla. Cerulario fue excomulgado por el papa San León IX, formalizándose de esta manera el Gran Cisma de Oriente34.

Así, lo que ocurrió en 1054, mencionado por Benedicto XVI arriba, se refiere a las excomuniones formuladas por la Iglesia Católica contra aquellos que siguieron a Miguel Cerulario en el cisma y en el rechazo al papado. Pablo VI “levantó” esas excomuniones al finalizar el Concilio Vaticano II; y Juan Pablo II las elogió y conmemoró muchas veces. Ahora vemos que Benedicto XVI sigue el ejemplo de Juan Pablo II y también conmemora el evento.

Todo esto significa simplemente que Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI han intentado anular el papado como dogma que debe ser creído bajo pena de herejía y excomunión. Pero, como ya hemos visto, el Vaticano I declaró varias veces y en muchas maneras que aquellos que rechazan el dogma del papado son anatematizados, separados de la fe. Por tanto, intentar revocar las excomuniones contra aquellos que todavía rechazan el papado no es más que rechazar osadamente la enseñanza del Primer Concilio Vaticano. Esto significa en palabra y acción una herejía formal.


Benedicto XVI con una “ministra” luterana

Benedicto XVI reza las vísperas ecuménicas con cismáticos y protestantes y dice que “ama” a la cismática Iglesia ortodoxa


Benedicto XVI rezando vísperas ecuménicas el 12 de septiembre de 200635. Esta es una participación activa en un culto no católico. Es una manifestación por acto de una herejía.

Benedicto XVI, discurso durante el servicio de vísperas ecuménico, 12 de septiembre de 2006: “¡Queridos hermanos y hermanas en Cristo! Nos hemos reunido, cristianos ortodoxos, católicos y protestantes ―y junto con nosotros hay también algunos amigos judíos― para cantar juntos la alabanza vespertina a Dios… Esta es una hora de gratitud por el hecho que podemos de esta manera orar juntos y, vueltos al Señor, y que crezca al mismo tiempo la unidad entre nosotros… Entre los reunidos en estas vísperas de la tarde, quisiera en primer lugar saludar cordialmente a los representantes de la Iglesia ortodoxa. Siempre he considerado un especial regalo de la providencia de Dios que, como profesor en Bonn, pude llegar a conocer y amar a la Iglesia ortodoxa, personalmente por así decirlo, a través de dos jóvenes archimandritas, Stylianos Harkianakis y Damaskinos Papandreou, ambos de los cuales más tarde se convirtieron en metropolitanos… Nuestra koinonia [comunión] es ante todo la comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo en el Espíritu Santo, ello es comunión con el Dios uno y trino, hecha posible por el Señor a través de su encarnación y la efusión del Espíritu. Esta comunión con Dios crea la koinonia entre las personas, como participación en la fe de los Apóstoles…”36.

Esta es otra gran herejía de Benedicto XVI. En primer lugar, él participa activamente en la oración y el culto de los acatólicos, lo cual está condenado por el magisterio católico.

Papa Pío XI, Mortalium animos, # 10: “Bien claro se muestra, pues, Venerables Hermanos, por qué esta Sede Apostólica no ha permitido nunca a los suyos que asistan a las asambleas de los acatólicos”37.

En segundo lugar, él dice que ama a la Iglesia “ortodoxa” ―una secta no-católica cismática y herética―. ¿Qué puede ser más herético decir “yo amo a la Iglesia cismática”. A continuación, él indica que los cismáticos y los protestantes tienen una comunión con Dios, una comunión mutua con la fe de los Apóstoles. Esto es totalmente herético. Benedicto XVI es un hereje público en comunión con los acatólicos.

¿La peor herejía de Benedicto XVI? Él reza con el líder mundial de los “ortodoxos” cismáticos y firma una declaración conjunta con él, diciéndole que está en la Iglesia de Cristo


Benedicto XVI abrazando al líder mundial de los “ortodoxos” cismáticos de Oriente, Bartolomé I, en su visita a Turquía en noviembre de 2006

Noticias BBC, 29 de noviembre de 2006: “Benedicto XVI se ha reunido con el patriarca ecuménico Bartolomé I en Turquía, en el segundo día de una visita histórica al país mayoritariamente musulmán. Las conversaciones de Estambul con el líder espiritual mundial de los cristianos ortodoxos tienen como objetivo sanar viejas heridas. Los dos líderes comenzaron su reunión celebrando un servicio de oración conjunta en la iglesia [ortodoxa] de San Jorge en Estambul38.

Durante su visita a Turquía en 2006, Benedicto XVI fue a dos catedrales cismáticas y se reunió con tres patriarcas cismáticos, incluido el líder mundial de los cismáticos, el patriarca ortodoxo oriental del Constantinopla, Bartolomé I. Benedicto XVI no sólo cometió un acto prohibido de comunicación en cosas sagradas con el cismático, sino que pudo haber cometido una herejía peor en su declaración conjunta con él.

Benedicto XVI, declaración conjunta con el patriarca cismático Bartolomé, 30 de noviembre de 2006: “Este encuentro fraterno que nos reúne, el papa Benedicto XVI de Roma y el patriarca ecuménico Bartolomé I, es obra de Dios, y en cierto sentido un regalo suyo. Damos gracias al Autor de todo lo que es bueno, que nos permite una vez más, en la oración y el diálogo, expresar la alegría que sentimos como hermanos y de renovar nuestro compromiso de avanzar hacia la plena comunión. Este compromiso proviene de la voluntad de Dios y de nuestra responsabilidad como pastores en la Iglesia de Cristo

En cuanto a las relaciones entre la Iglesia de Roma y a la Iglesia de Constantinopla se refiere, no podemos fallar en recordar el solemne acto eclesial que borra la memoria de los antiguos anatemas que durante siglos tuvieron un efecto negativo en nuestras Iglesias”39.

¿Se comprende esto? Él dice… “¡nuestra responsabilidad como pastores EN LA IGLESIA DE CRISTO!”. ¿Qué podría ser más herético que afirmar —en una declaración conjunta con el líder mundial de los cismáticosque el líder cismático, que rechaza el papado y la infalibilidad papal está “en la Iglesia de Cristo?”.

¡Benedicto XVI hizo esta declaración formalmente herética en una catedral cismática como parte de una declaración conjunta durante una liturgia divina con un conocido cismático! Por lo tanto, ya es oficial: Benedicto XVI ha declarado en una declaración pública conjunta que se puede rechazar el papado, la infalibilidad papal, el Concilio Vaticano I, etc. y estar en la Iglesia de Cristo. Él es sin duda un hereje público. Cualquiera que niegue esto, a la luz de estos hechos, es también un hereje. Incluso al más deshonesto y endurecido defensor del antipapa Benedicto XVI le será imposible justificar esto.

Papa León XIII, Satis cognitum, # 15, 29 de junio de 1896, Los obispos separados de Pedro y de sus sucesores pierden toda jurisdicción: “Por donde se ve claramente que los obispos perderían el derecho y el poder de gobernar si se separasen de Pedro o de sus sucesores. Por esta separación se arrancan ellos mismos del fundamento sobre el que debe sustentarse todo el edificio y se colocan fuera del mismo edificio; por la misma razón quedan excluidos del rebaño que gobierna el Pastor supremo y desterrados del reino cuyas llaves ha dado Dios a Pedro solamente… Nadie, pues, puede tener parte en la autoridad si no está unido a Pedro, pues sería absurdo pretender que un hombre excluido de la Iglesia tuviese autoridad en la Iglesia”40.

Todas estas herejías de Benedicto XVI son también una burla total a los santos y mártires que sufrieron por negarse en convertirse en “ortodoxos” orientales.

Por eso Benedicto XVI incluso alienta al patriarca cismático a continuar con su ministerio

Benedicto XVI, discurso, 12 de noviembre de 2005: “En este sentido, os pido, venerables hermanos, trasmitir mi cordial saludo al Patriarca Máximo, primer jerarca de la Iglesia ortodoxa de Bulgaria. Por favor, expresadle mis mejores deseos por su salud y por la feliz reanudación de su ministerio41.

Benedicto XVI alienta al no-católico patriarca cismático a reanudar su no-católico y cismático ministerio. Además, en su viaje a Turquía, Benedicto XVI recordó el gesto de Juan Pablo II de entregarle las reliquias al cismático. Benedicto XVI dijo que tal acción es un signo de comunión.

Benedicto XVI, discurso al patriarca cismático Bartolomé, 29 de noviembre de 2006: “… San Gregorio Nacianceno y San Juan Crisóstomo… Sus reliquias descansan en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, y una parte de ellas fueron entregadas a su santidad para la veneración en esta misma catedral como signo de comunión por el difunto papa Juan Pablo II”42.

Esto demuestra una vez más que los “gestos de ecumenismo” significan un rechazo al dogma de que los cismáticos deben aceptar la primacía papal para estar en comunión con la Iglesia.

La increíble herejía de Benedicto XVI sobre el “arzobispo” cismático de Atenas

Benedicto XVI, discurso, 30 de octubre de 2006: “También me complace dirigir mi cordial saludo y buenos deseos a su beatitud Christodoulos, arzobispo de Atenas y de toda Grecia: Pido al Señor que sostenga su visión de futuro y la prudencia en el desempeño del exigente servicio que el Señor le ha confiado a su cuidado. A través de él quisiera saludar con profundo afecto al santo sínodo de la Iglesia ortodoxa de Grecia y a los fieles que la sirven con amor y apostólica dedicación”43.

¡Benedicto XVI dice que Christodoulos, el cismático, el no-católico “ortodoxo” obispo de Grecia tiene autoridad sobre toda Grecia! Él también indica que los cismáticos son “fieles” y que el Señor le confió al obispo cismático un “exigente servicio”. Aún más, adviértase el asombroso título que aparece en el periódico oficial del Vaticano cuando este obispo no-católico fue a visitar a Benedicto XVI. El periódico oficial del Vaticano (citando a Benedicto XVI) se refiere a este arzobispo cismático no-católico de Grecia como el “arzobispo de Atenas y de toda Grecia” en grandes titulares que se repiten en todo el periódico. Todo esto es un rechazo absoluto a la enseñanza dogmática católica sobre la unidad de la Iglesia.

 

MÁS HEREJÍAS DE BENEDICTO XVI CON LOS PROTESTANTES


Benedicto XVI con el “obispo evangélico” protestante Wolfgang Huber in 200544

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, p. 202: “Esto significa que el católico no insiste en la disolución de las confesiones protestantes y la demolición de sus iglesias, sino que espera, más bien, que se fortalezcan en sus creencias y en su realidad eclesial”45.

Adviértase que Benedicto XVI quiere que las religiones protestantes a fortalecerse en sus creencias protestantes. Esta es una herejía.

Encuentro de oración ecuménico de Benedicto XVI en la iglesia luterana: él impulsa la principal herejía ecuménica


Benedicto XVI en oración común durante un encuentro ecuménico en un templo luterano en Varsovia el 25 de mayo de 2006; no se confunda con el crucifijo; muchas iglesias luteranas usan crucifijos

Benedicto XVI, discurso en el encuentro ecuménico en la iglesia luterana de Varsovia, 25 de mayo de 2006: “Doy gracias junto a ustedes por el don de este encuentro de oración en común… nuestras aspiraciones ecuménicas deben estar impregnadas de oración, en el perdón mutuo… Las palabras del Apocalipsis nos recuerdan que todos estamos en un viaje hacia el encuentro definitivo con Cristo, cuando Él revele ante nuestros ojos el significado de la historia humana… Como comunidad de discípulos, nos dirigimos hacia ese encuentro, llenos de esperanza y confianza de que ello será para nosotros el día de salvación, el día en que nuestros anhelos se cumplan, gracias a que estamos dispuestos a dejarnos guiar por la caridad mutua que su Espíritu suscita en nosotros… Permítanme recordar una vez más el encuentro ecuménico realizado en esta iglesia con la participación de vuestro gran compatriota Juan Pablo II…

Desde ese encuentro [con Juan Pablo II en la iglesia luterana], mucho ha cambiado. Dios nos ha concedido dar muchos pasos hacia el entendimiento y acercamiento mutuo. Permítanme recordarles algunos eventos ecuménicos que se han realizado en el mundo durante ese tiempo: la publicación de la carta encíclica Ut unum sintla firma en Augsburgo de la ‘Declaración conjunta sobre la doctrina de la justificación’; la reunión por ocasión del Gran Jubileo del año 2000 y el memorial ecuménico del siglo XX de los testigos de la fe [mártires protestantes]; la reanudación del diálogo católico-ortodoxo a nivel mundial… la publicación de la traducción ecuménica del Nuevo Testamento y del Libro de los Salmos… Observamos muchos progresos en el campo del ecumenismo y sin embargo siempre esperamos algo más”46.

Hay demasiada herejía en este discurso que Benedicto XVI pronunció en la iglesia luterana. Permítasenos resumir rápidamente los puntos principales. Primero, Benedicto XVI va a un templo protestante y participa activamente en un servicio de “oración común” (en sus propias palabras) con luteranos, otros protestantes y cismáticos “ortodoxos”. Esta es una manifestación de herejía por acción – la asistencia a un templo no-católico luterano

Segundo, él menciona el segundo advenimiento de Cristo y dice: “nosotros [es decir, él y los luteranos y “ortodoxos”] nos dirigimos hacia ese encuentro, llenos de esperanza y confianza de que ello será para nosotros el día de salvación”; en otras palabras, los protestantes y cismáticos a quienes él estaba hablando tendrán salvación. Esto es una completa herejía.

Tercero, él se describe a sí mismo y a los luteranos y “ortodoxos” como una sola comunidad de discípulos: “Como comunidad de discípulos…” Esto muestra que Benedicto XVI es parte de la misma iglesia que los luteranos y cismáticos, es decir, él es parte de una secta no-católica.

Cuarto, Benedicto XVI recuerda muchos falsos logros ecuménicos, incluyendo la totalmente herética Declaración conjunta ―destructora del Concilio de Trento― con los luteranos sobre la justificación. Él también recuerda el “memorial ecuménico del siglo XX de los testigos de la fe”, que fue la conmemoración de acatólicos como mártires de la fe. Él también recuerda la Ut unum sint, que está llena de herejías, incluyendo la idea de que hay santos no-católicos. Él también promueve una nueva traducción ecuménica de la Biblia. Benedicto XVI es un manifiesto hereje antipapa no-católico.

Benedicto XVI alienta al inválido líder de la iglesia anglicana en su “ministerio” y dice que la secta anglicana se basa en la tradición apostólica

Benedicto XVI, discurso al “arzobispo” anglicano de Cantorbery, 23 de noviembre de 2006: “Es nuestra ferviente esperanza de que la comunión anglicana permanecerá fundada en los Evangelios y en la tradición apostólica que forman nuestro patrimonio común… El mundo necesita nuestro testimonio… Que el Señor os continúe bendiciendo y a vuestra familia, y pueda Él fortaleceros en vuestro ministerio con la comunión anglicana”47.

La secta anglicana no se basa en la tradición apostólica, sino en la “tradición” del adulterio de Enrique VIII y el quiebre cismático con la Iglesia Católica. Benedicto XVI alienta al líder cismático y hereje de la secta anglicana en su “ministerio”, y se burla de todos los santos y mártires que sufrieron y murieron por no hacerse anglicanos.

En el Vaticano II, Benedicto XVI también negó que los acatólicos deban ser convertidos

Benedicto XVI, Luces Teológicas del Vaticano II, 1966, pp. 61, 68: “… Entre tanto, la Iglesia Católica no tiene el derecho de absorber a las otras IglesiasUna unidad básica de las Iglesias que permanecen Iglesias, aún convertidas en una Iglesiadebe reemplazar la idea de conversión48.

Benedicto XVI no es ni remotamente católico.

Benedicto XVI elogia la “grandeza” del “fervor espiritual” de Lutero

Martín Lutero fue uno de los peores herejes en la historia de la Iglesia. Lutero atacó con ferocidad a la Iglesia Católica y sus dogmas. Mientras que nunca denuncia a Lutero como hereje, Benedicto XVI a menudo habla positivamente del examen de Lutero y hasta lo elogia.

En el Vaticano II, Benedicto XVI hasta se quejó de que el documento Gaudium et spes dependiera demasiado de Teilhard de Chardin y no lo suficiente de Martín Lutero49. Benedicto XVI también adhirió a la Declaración conjunta con los luteranos sobre la justificación de 1999, la cual declara que la herejía de Lutero sobre la justificación por la sola fe (y muchas otras) de alguna manera ya no están condenadas por el Concilio de Trento.

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, p. 263: “Lo que en Lutero hace que todo lo demás sea soportable se debe a la grandeza de su fervor espiritual…”50.

Benedicto XVI alienta a los metodistas a participar de la totalmente herética declaración conjunta con los luteranos sobre la justificación, que rechaza el Concilio de Trento

Benedicto XVI, discurso a los metodistas, 9 de diciembre de 2005: “He sido alentado por la iniciativa que traería a los miembros de las iglesias del Consejo Mundial Metodista a asociarse a la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación, firmada por la Iglesia Católica y la Federación Mundial Luterana en 1999”51.

Como ya se ha dicho, la Declaración Conjunta sobre la Justificación con los Luteranos rechaza totalmente el Concilio de Trento al enseñar que sus cánones infalibles ya no se aplican a los luteranos. Benedicto XVI adhiere a este acuerdo protestante y afirma que fue firmado por “la Iglesia Católica”.

Benedicto XVI elogia el monasterio ecuménico de Taizé y dice que deberían crearse más

El monasterio ecuménico de Taizé se encuentra en Francia. Es un monasterio formado por más de un centenar de hermanos de varias denominaciones no-católicas, incluidos los protestantes52.

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, p. 304: “… Taizé ha sido, sin lugar a dudas, el principal ejemplo de inspiración ecuménica Comunidades similares de fe y de vida común deberían formarse en otras partes…”53.

Por lo tanto, según Benedicto XVI, deben crearse más monasterios ecuménicos no-católicos.

Benedicto XVI dio la comunión al fundador protestante de Taizé


Benedicto XVI da la comunión al hereje público, Hno. Roger Schultz, el protestante fundador de Taizé54

Benedicto XVI le dio la comunión al Hno. Roger, el protestante fundador de la comunidad de Taizé el 8 de abril de 2005. Y cuando el Hno. Roger murió en agosto de 2005, Benedicto XVI dijo que este protestante hereje fue inmediatamente al cielo.

Benedicto XVI, 17 de agosto de 2005: “El Hno. Roger Schultz está en manos de la bondad eterna, del amor eterno; él llegó a la felicidad eterna…”55.

Roger abandonó la Iglesia Católica, rechazó sus dogmas durante décadas y se convirtió en el fundador de su propia secta acatólica. Él, sin embargo, fue al cielo según Benedicto XVI. Esto es herejía manifiesta. Benedicto XVI llegó a decir incluso que el herético Hno. Roger nos guía desde el cielo.

Benedicto XVI, discurso a los protestantes en el Día Mundial de la Juventud, 19 de agosto de 2005: “El Hno. Roger Shultzahora nos visita y nos habla desde lo alto”56.

Benedicto XVI también elogió el “testimonio de fe” del Hno. Roger57. Si usted cree que Benedicto XVI es un papa católico, ¿por qué no asiste a la iglesia protestante?

Papa San Gregorio Magno: “La santa Iglesia universal enseña que no es posible adorar verdaderamente a Dios excepto en ella y afirma que todos los que están fuera de ella no se salvarán”58.

¡Benedicto XVI enseña que la “eucaristía” protestante es una eucaristía de salvación!

Benedicto XVI, La Comunidad Peregrina de la Fe, 2002, p. 248: “Incluso una teología en el sentido del concepto de sucesión [apostólica] como está en vigor en la Iglesia Católica y ortodoxa, de ninguna manera negaría la presencia salvífica del Señor en la cena Evangélica del Señor59.

Los protestantes no tienen una eucaristía válida. Ellos no tienen obispos y sacerdotes válidos ya que carecen de sucesión apostólica. Pero Benedicto XVI dice que incluso si uno acepta el dogma católico de la sucesión apostólica, uno no debería NEGAR LA PRESENCIA SALVÍFICA DEL SEÑOR EN LA “CENA DEL SEÑOR” EVANGÉLICA PROTESTANTE. Según Benedicto XVI, los protestantes no están privados de la presencia eucarística salvífica. Esta es una asombrosa herejía.

Juan 6, 53: “En verdad, en verdad os digo que, si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros”.

Benedicto XVI enseña que el protestantismo (el cristianismo evangélico) salva

Benedicto XVI, La Comunidad Peregrina de la Fe, 2002, p. 251: “… La gravosa cuestión de la sucesión [apostólica] no priva de la dignidad espiritual del cristianismo evangélico, o del poder salvífico del Señor dentro de él…”60.

Este es un descarado rechazo del dogma fuera de la Iglesia no hay salvación. Si fuera cierto, no habría ninguna razón para ser católico.

Papa Gregorio XVI, Summo iugiter studio, n. 2, 27 de mayo de 1832: “Finalmente, algunas de estas personas descarriadas intentan persuadirse a sí mismos y a otros que los hombres no se salvan sólo en la religión católica, sino que incluso los herejes pueden obtener la vida eterna61.

Benedicto XVI dice que el protestantismo ya no es herejía

Benedicto XVI, El Significado de la Hermandad Cristiana, pp. 87-88: “En última instancia, se debe al hecho de que no existe una categoría adecuada en el pensamiento católico para el fenómeno del protestantismo de hoy (se podría decir lo mismo en relación con las iglesias separadas del Este). Es obvio que la antigua categoría de “herejía” ya no tiene ningún valor. La herejía, para la Escritura y la Iglesia primitiva, incluye la idea de una decisión personal en contra de la unidad de la Iglesia, la característica de la herejía es la pertinacia, la obstinación de quien persiste en su camino privado. Esto, sin embargo, no puede considerarse como una descripción apropiada de la situación espiritual del cristiano protestante. En el curso de una historia ya centenaria, el protestantismo ha hecho una importante contribución a la realización de la fe cristiana, cumpliendo una función positiva en el desarrollo del mensaje cristiano y, sobre todo, a menudo da lugar a una fe sincera y profunda en el individuo cristiano no católico, cuya separación de la afirmación católica no tiene nada que ver con la característica de pertinacia de la herejía. Tal vez aquí se puede incluir una frase de San Agustín: que un viejo cisma se convierte en una herejía. El mismo paso del tiempo altera el carácter de una división, de modo que una vieja división es algo esencialmente diferente de una nueva. Algo que una vez fue justamente condenado como herejía no puede simplemente ser después cierto, pero poco a poco puede desarrollar su propia naturaleza positiva eclesial, con la que el individuo se presenta como su iglesia y en la que vive como un creyente, no como un hereje. Esta organización de un grupo, sin embargo, en última instancia tiene un efecto sobre el conjunto. Entonces, la conclusión es inevitable: el protestantismo de hoy es algo diferente de la herejía en el sentido tradicional, un fenómeno cuyo verdadero lugar teológico no ha sido aún determinado62.

El protestantismo es el rechazo de la mayoría de los dogmas de la fe católica. El protestantismo no solo es una herejía, sino la colección más notoria de herejías contra la cual la Iglesia ha tenido que luchar.

Papa Pío XI, Rerum omnium perturbationem, n. 4, 26 de enero de 1923: “… las herejías heredadas de la Reforma [protestante]. Es en estas herejías que descubrimos el comienzo de la apostasía de la humanidad de la Iglesia, los tristes y desastrosos efectos que son deplorados, incluso en la hora presente, por cada mente honrada”63.

Pero Benedicto XVI nos dice que los protestantes no son herejes, y que el protestantismo en sí no es herejía. Esta es una prueba innegable de que Benedicto XVI no es católico, sino un hereje completo. Esta es una de las peores herejías de Benedicto XVI.

Benedicto XVI indica que busca la unidad con los protestantes, respetando la multiplicidad de voces

Benedicto XVI, entrevista en Radio Vaticano, 5 de agosto de 2006: “… la Iglesia evangélica [protestante]. Si no me equivoco, en Alemania hay tres comunidades importantes: los luteranos, los reformados y la unión prusiana. También hay varias Iglesias libres y dentro hay movimientos como la “Iglesia confesional” y así sucesivamente. Es, por lo tanto, una colección de muchas voces con las cuales tenemos que entrar a dialogar, buscando la unidad respetando la multiplicidad de voces con las que queremos colaborar64.

Él dice que busca la unidad con ellos respetando la multiplicidad de voces. Esto indica, una vez más, su posición de que los protestantes no necesitan abandonar sus herejías y que la unidad con ellos no es un “ecumenismo de retorno”.

Benedicto XVI habla de las riquezas de las denominaciones heréticas y cismáticas

Benedicto XVI, discurso a la Conferencia Mundial de Secretarios de la Comuniones Cristianas, 27 de octubre de 2006: “Durante décadas, la Conferencia Mundial de Secretarios de las Comuniones Cristianas ha proporcionado un foro para establecer fructíferos contactos entre varias comunidades eclesiales. Esto ha permitido a sus representantes construir la confianza recíproca necesaria para participar seriamente en llevar las riquezas de las diferentes tradiciones cristianas para servir a la vocación común del discipulado”65.

 

LAS HEREJÍAS DE BENEDICTO XVI CONTRA LOS SACRAMENTOS

El 2001, el Vaticano aprobó un documento con la Iglesia cismática asiria de Oriente. El documento dice que los miembros de la Iglesia del Vaticano II pueden ir a la iglesia cismática y recibir la comunión y viceversa. El documento fue aprobado por Benedicto XVI. El problema con este documento, además del hecho de que los asirios cismáticos no son católicos, es que esta liturgia cismática no tiene las palabras de la consagración, no hay “institución narrativa”. Benedicto XVI menciona el problema en su libro La Comunidad Peregrina de la Fe:

Benedicto XVI, La Comunidad Peregrina de la Fe, 2002, p. 232: “… Este caso requiere que se deben hacer estudios especiales, porque la ánfora de Addai y Mari , más comúnmente en uso por los asirios, no incluyen una institución narrativa. Pero estas dificultades son posibles de superar66.

Benedicto XVI reconoce que esta liturgia cismática no tiene “institución narrativa”, que son las palabras de la consagración. Pero, con todo, él aprobó la recepción de la “comunión” en esta liturgia cismática que no tiene las palabras de la consagración.

¡Benedicto XVI saca esta increíble conclusión porque él niega que las palabras son necesarias para una consagración válida!

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, p. 377: “… hoy somos testigos de un nuevo integrismo [léase tradicionalismo] que puede parecer apoyar lo que es estrictamente católico, pero en realidad corrompe hasta la médula. Ello produce una pasión de sospechas, la animosidad que está lejos del espíritu del Evangelio. Hay una obsesión con la letra en lo que respecta a la liturgia de la Iglesia como inválida y, por lo tanto, se pone fuera de la Iglesia. Aquí se olvida que la validez de la liturgia depende, en primer lugar, no en palabras específicas, sino en la comunidad de la Iglesia…”67.

Esto es un rechazo total de la enseñanza sacramental de la Iglesia.

Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, 1439: “Todos estos sacramentos se realizan por tres elementos: de las cosas, como materia; de las palabras, como forma, y de la persona del ministro que confiere el sacramento con intención de hacer lo que hace la Iglesia. Si uno de ellos falta, no se realiza el sacramento”68.

El hecho de que Benedicto XVI sostenga que las misas sin palabras de consagración son válidas, prueban que él ni siquiera tiene un soplo de fe católica. Él es un hereje manifiesto contra la enseñanza sacramental de la Iglesia. Y esta herejía se repite en varios de sus libros.

Benedicto XVI dice que el bautismo de los infantes no tiene razón de existir

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, p. 43: “El conflicto sobre el bautismo de infantes muestra el grado en que hemos perdido la visión de la verdadera naturaleza de la fe, el bautismo y la pertenencia en la Iglesia… Es obvio también que el significado del bautismo se destruye donde ya no se entiende como un don anticipado, sino únicamente como un rito independiente. Dondequiera que sea separado del catecumenado, el bautismo pierde su rais on d’etre [su razón de ser]”69.

¡Esta es una increíble, asombrosa y gigantesca herejía! Benedicto XVI dice que dondequiera que el bautismo sea separado del catecumenado ―por ejemplo, en el bautismo de los infantes―, éste pierde su razón de ser. El bautismo de los infantes no tiene sentido o propósito, según Benedicto XVI. Por eso en su libro Dios y el Mundo, Benedicto XVI RECHAZA LA NECESIDAD DEL BAUTISMO DE LOS INFANTES COMO SIENDO UNA “IGNORANCIA”.

Benedicto XVI, Dios y el Mundo, 2000, p. 401: “P… ¿Qué pasa con los millones de niños que son asesinados en el vientre de sus madres? R… La pregunta sobre los niños que no pueden ser bautizados porque son abortados nos presiona de manera mucho más urgente. En los primeros siglos se inventó una enseñanza que me parece más bien ignorancia. Ellos decían que el bautismo nos dota, por medio de la gracia santificante, con la capacidad de ver a Dios. Ahora, sin duda, el estado de pecado original, del que somos librados por el bautismo, consiste en la falta de gracia santificante. Los niños que mueren de esta manera no tienen, en efecto, ningún pecado personal, de manera que no van al infierno, sino, por otra parte, ellos carecen de la gracia santificante y por lo tanto del potencial para contemplar a Dios que ésta les confiere. Ellos simplemente disfrutarán de una felicidad natural, en la cual serán felices. Este estado la gente lo llama Limbo. En el curso de nuestro siglo, ello se ha convertido gradualmente en un problema para nosotros. Esta era una manera en que las personas buscaban justificar la necesidad de bautizar a los niños lo antes posible, pero la solución en sí es cuestionable70.

Él dice que en los primeros siglos “se inventó” (no se recibió de Cristo) la enseñanza acerca de la necesidad del bautismo de los infantes para que ellos obtengan la gracia santificante. ¡Él dice que esta enseñanza es “ignorancia”! Esta es una grave herejía. Fue definido infaliblemente por los concilios de Florencia y de Trento que el sacramento del bautismo es necesario para la salvación y que los infantes que mueren sin el sacramento del bautismo no se pueden salvar. Algunos pueden preguntarse ¿por qué, entonces, Ratzinger practica el bautismo de los infantes? Porque él no ve ningún problema en practicar y continuar con algo que, para él no tiene sentido o propósito. De la misma manera que él se coloca como “papa”, a pesar que ni siquiera cree en la primacía de la suprema jurisdicción de los papas, como ya se ha probado. De la misma manera, él se hace pasar como la cabeza de la Iglesia de Jesucristo cuando él ni siquiera cree que Jesucristo es necesariamente el Mesías, como ya se ha probado.

 

LAS HEREJÍAS DE BENEDICTO XVI CONTRA LA SAGRADA ESCRITURA

La Iglesia Católica enseña que la Sagrada Escritura es la palabra infalible e inerrante de Dios. El Vaticano I declaró también que todas aquellas cosas en la palabra escrita de Dios deben ser creídas con fe divina y católica.

Papa Pío IX, Primer Concilio Vaticano, sesión 3, cap. 3, ex cathedra: “Ahora bien, deben creerse con fe divina y católica todas aquellas cosas que se contienen en la palabra de Dios escrita o tradicional, y son propuestas por la Iglesia para ser creídas como divinamente reveladas, ora por solemne juicio ora por su ordinario y universal magisterio”71.

Pero Benedicto XVI dice que la creación relatada en la Sagrada Escritura se basa en relatos paganos de la creación

Benedicto XVI, Una Nueva Canción para el Señor, 1995, p. 86: “Los relatos paganos de la creación en que se basa en parte la historia bíblica, se debe, en última instancia, sin excepción al establecimiento de un culto, pero el culto en este caso está situado en el ámbito de lo dudoso”72.

Si el relato de la creación bíblica en el libro del Génesis se basa en parte en los relatos paganos de la creación, ello significa que los relatos bíblicos no son ni originales ni inspirados directamente por Dios. Esta declaración de Benedicto XVI es herética y muestra una vez más que él es un infiel apóstata.

Papa León XIII, Providentissimus Deus, # 20, 18 de noviembre de 1893: “Los libros que la Iglesia ha recibido como sagrados y canónicos, todos e íntegramente, en todas sus partes, han sido escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo; y está tan lejos de la divina inspiración el admitir error, que ella por sí misma no solamente lo excluye en absoluto, sino que lo excluye y rechaza con la misma necesidad con que es necesario que Dios, Verdad suma, no sea autor de ningún error. Tal es la antigua y constante creencia de la Iglesia definida solemnemente por los concilios de Florencia y de Trento, confirmada por fin y más expresamente declarada en el Primer Concilio Vaticano”73.

Benedicto XVI pone en duda las tablas de piedra del relato del Éxodo

En Éxodo 31, leemos que Dios dio a Moisés dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.

Éxodo 31, 18: “Cuando hubo acabado el Señor de hablar a Moisés en la Montaña del Sinaí, le dio las dos tablas del testimonio, tablas de piedra, escritas por el dedo de Dios”.

Benedicto XVI, Dios y el Mundo, 2000, pp. 165-166, 168: “P. ¿Fueron en realidad entregadas estas leyes a Moisés por Dios cuando se apareció en el monte Sinaí? ¿Como tablas de piedra, en las que, como se dice, ‘fueron escritas por el dedo de Dios’?… ¿en qué medida se supone realmente que estos mandamientos vienen de Dios? R. [p. 166]: “Este [Moisés] es el hombre tocado por Dios, y sobre la base de este contacto amistoso él pudo formular la voluntad de Dios, de la cual hasta ahora sólo se han expresado fragmentos en otras tradiciones, de tal manera que escuchamos realmente la palabra de Dios. Si realmente hubiesen sido tablas de piedra es otra cuestión… [p. 168]: ¿En qué medida debemos tomar literalmente esta historia?, es otra cuestión”74.

Benedicto XVI enseña que las sentencias de la Biblia no son ciertas

Benedicto XVI, Dios y el Mundo, 2000, p. 135: “Otra cosa es que la Biblia en su conjunto sea la palabra de Dios, en que todo se relaciona con todo lo demás, y que todo se revela a medida que lees. De ello inmediatamente se deduce que ni el criterio de inspiración ni el de infalibilidad se puede aplicar mecánicamente. Es casi imposible seleccionar una sola frase y decir, correcto, encontraste esa frase en el gran libro de Dios, por lo que ello deba simplemente ser cierto en sí mismo…”75.

Benedicto XVI sobre la evolución

Benedicto XVI, Dios y el Mundo, 2000, p. 76: “Al principio la tierra estaba desnuda y vacía, Dios todavía no había traído la lluvia, se dice en el Génesis. Entonces Dios creó al hombre, para lo cual tomó polvo del suelo y le insufló el aliento de la vida; y el hombre se convirtió en un ser viviente’. El aliento de la vida: ¿es ésta la respuesta a la pregunta de dónde venimos? Creo que aquí hallamos un enorme simbolismo y una gran interpretación del ser humano. Según esto, el ser humano brota de la tierra y de sus potencialidades. En esta exposición se vislumbra algo parecido a la evolución”76.

Benedicto XVI, Dios y el Mundo, 2000, p. 139: “La cosmovisión cristiana es que el mundo en particular ha surgido a lo largo de un proceso de evolución muy complejo, pero que en lo más profundo procede del Logos”77.

 

LAS HEREJÍAS Y APOSTASÍA DE BENEDICTO XVI CON EL ISLAM

El islam es una religión falsa que rechaza la Trinidad y la divinidad de nuestro Señor. La Iglesia Católica enseña oficialmente que el islam es una abominación; una religión falsa de la que las personas tienen que ser convertidas y salvadas.

Papa Eugenio IV, Concilio de Basilea, 1434: “… existe la esperanza de que un gran número de la abominable secta de Mahoma será convertido a la fe católica”78.

Papa Calixto III: “Yo prometo… exaltar la fe verdadera, y exterminar con la secta diabólica de los reprobados e infieles de Mahoma [islam] en el Oriente”79.

Benedicto XVI tiene un “profundo respeto” por la falsa religión del islam

Benedicto XVI, audiencia general, 20 de septiembre de 2006: “Espero que en las diversas circunstancias durante mi visita ―por ejemplo, cuando en Munich hice hincapié en lo importante que es respetar lo que es sagrado para los otros― que mi profundo respeto por las grandes religiones, y en especial los musulmanes, que ‘adoran a Dios’... parezca bastante claro”80.

Nótese que él tiene un “profundo respeto” no sólo por la falsa religión del islam, sino por las otras religiones falsas. Esto es apostasía. Nótese también que él considera que el respeto por la religión falsa en sí misma como la misma cosa que respetar a los “creyentes” musulmanes. Habla indistintamente de las dos, como vemos. Esto es importante tener en cuenta porque Benedicto XVI frecuentemente dice que respeta a los creyentes musulmanes o a los musulmanes como creyentes. De esta manera, él está respetando su religión falsa, como lo vemos claramente en la cita siguiente.

Benedicto XVI, discurso, 22 de diciembre de 2006: “Mi visita a Turquía me brindó la ocasión de manifestar también públicamente mi respeto por la religión islámica, un respeto, por otra parte, nos señaló el Concilio Vaticano II (declaración Nostra aetate # 3) como una actitud correcta”81.

Nótese que aquí Benedicto XVI admite que el Vaticano II enseña el respeto por la falsa religión del islam.

Benedicto XVI dice que hay un islam noble

Benedicto XVI, Sal de la Tierra, 1996, p. 244: “Y, también, se presenta con diversas variaciones, además de dividirse en chiítas y sunitas, claro está. Hay, por una parte, un islam ‘noble’, representado, por ejemplo, por el rey de Marruecos, y un islam extremista, terrorista, que tampoco deberíamos identificar con todo el conjunto islámico, porque no sería justo82”.

Él está diciendo que una religión falsa es buena. Esto es apostasía.

Benedicto XVI dice que el islam representa grandeza

Benedicto XVI, Verdad y Tolerancia, 2004, p. 204: “En el hinduismo (que en realidad es un nombre colectivo para toda una multitud de religiones) hay algunos elementos maravillosos; pero también hay aspectos negativos: la participación con el sistema de castas; el suttee [la auto inmolación] de las viudas, que se desarrolló desde los comienzos que no eran más que simbólicas, los vástagos del culto a la diosa Shakti; todos estos se pueden mencionar para dar sólo una pequeña idea. Sin embargo, incluso el islam, con toda la grandeza que representa, está siempre en peligro de perder el equilibrio, dejando que se produzca la violencia y dejando que la religión se deslice en una observancia y ritualismo externos”83.

Él dice que el islam —una religión falsa que rechaza la divinidad de Jesucristo y toda la fe católica— representa “grandeza”. Esto es apostasía. El islam representa la infidelidad, el rechazo de la divinidad y las tinieblas. También es interesante notar que mientras habla de los “elementos maravillosos” en el hinduismo, Benedicto XVI menciona aspectos negativos como el sistema de castas, etc. Él no menciona entre los aspectos negativos que el hinduismo adore a dioses falsos.

Benedicto XVI, discurso a los representantes del islam, 20 de agosto de 2005: “El creyente y todos nosotros, como cristianos y musulmanes, somos creyentes―… Ustedes guían a los creyentes musulmanes y formarlos en la fe islámica… Ustedes, por lo tanto, tienen una gran responsabilidad en la formación de las nuevas generaciones”84.

Benedicto XVI, catequesis, 24 de agosto de 2005: “Este año es también el 40º aniversario de la declaración conciliar Nostra aetate, que marcó el comienzo de una nueva etapa de diálogo y solidaridad espiritual entre judíos y cristianos, como también la estima por las grandes tradiciones religiosas. El islam ocupa un lugar especial entre ellas”85.

Nótese que Benedicto XVI no solo estima a los miembros de las falsas religiones, sino a las falsas religiones en sí mismas. Esto es apostasía:

Benedicto XVI, discurso, 25 de septiembre de 2006: “Me gustaría reiterar hoy toda la estima y el profundo respeto que siento por los creyentes musulmanes, recordando las palabras del Concilio Vaticano II que para la Iglesia Católica son la Carta Magna del diálogo entre musulmanes y católicos: ‘La Iglesia mira a los musulmanes con respeto. Ellos adoran al Dios vivo y subsistente... En este momento en que el viaje espiritual de los musulmanes del mes de Ramadán ha comenzado, dirijo a todos ellos mis buenos deseos, rezando para que el Todopoderoso les conceda vida serena y pacífica. ¡Que el Dios de la paz os llene con la abundancia de sus bendiciones, junto con las comunidades que ustedes representan!”86.

Benedicto XVI respeta a los creyentes de esta secta diabólica; él dice que ellos adoran a Dios; él les desea las bendiciones de Dios durante su “viaje espiritual” del Ramadán. Esto es simplemente apostasía.

Benedicto XVI, discurso del angelus, 22 de octubre de 2006: “Estoy feliz de enviar un cordial saludo a los musulmanes de todo el mundo que celebran en estos días la conclusión del mes de ayuno del Ramadán”87.

Benedicto XVI estima las civilizaciones islámicas

Benedicto XVI, audiencia general, 6 de diciembre de 2006: “Así pues tuve la propicia ocasión para renovar mis sentimientos de estima por los musulmanes y las civilizaciones islámicas”88.

Las civilizaciones islámicas están entre las cosas más malvadas y anticristianas de la historia. Esta declaración de Benedicto XVI, por lo tanto, es completa apostasía.

Benedicto XVI, discurso en Turquía a las autoridades musulmanas, 28 de noviembre de 2006: “... Tuve el placer de expresar mi profunda estima por todo el pueblo de este gran país y presentar mis respetos en la tumba del fundador de la Turquía moderna, Mustafá Kemal Ataturk... extiendo mi saludo a todos los líderes religiosos de Turquía, especialment e a los magníficos muftíes de Ankara y Estambul. En su persona, señor presidente, saludo a todos los musulmanes de Turquía, con particular estima y consideración afectuosa... Esta noble tierra también ha experimentado un notable florecimiento de la civilización islámica en los más diversos campos... Hay tantos monumentos cristianos y musulmanes que llevan testimonio del glorioso pasado de Turquía. Ustedes con razón están orgullosos de ellos, conservándolos para la admiración de un número cada vez mayor de visitantes que acuden aquí... Como creyentes, podemos sacar de nuestra oración la fuerza necesaria para superar todos los rastros de prejuicios y dar un testimonio común de nuestra firme fe en Dios”89.

Él primero menciona que presentó sus respetos ante la tumba del no creyente Ataturk. Luego él dice que estima a todos los musulmanes de Turquía. Estimar a alguien es admirarlo. Esto significa que él admira a todos los musulmanes de Turquía. Significa que no sólo admira a millones de personas que rechazan a Cristo, sino incluso a los criminales entre los musulmanes de Turquía, porque ciertamente hay algunos. A continuación, destaca el “notable florecimiento de la civilización islámica”, que mantiene a millones en las tinieblas y en la infidelidad. Luego elogia los monumentos musulmanes del pasado, y dice que los musulmanes con razón están orgullosos de ellos. Finalmente, dice que como “creyentes” los musulmanes pueden sacar fuerza de la oración, lo que indica que la práctica del islam es verdadera y auténtica. Benedicto XVI es un total y absoluto apóstata.

Benedicto XVI enseña que el islam y el cristianismo tienen al mismo Dios

Benedicto XVI, Compañeros Peregrinos de la Fe, 2000, p. 273: “…El islam también ha heredado de... Israel y los cristianos el mismo Dios...”90.

El islam y el cristianismo no tienen el mismo Dios. Los seguidores del islam rechazan la Trinidad. Los cristianos adoran a la Trinidad.

Benedicto XVI dice que respeta el Corán como un libro santo de una gran religión

Benedicto XVI, discurso de disculpas por sus comentarios sobre el islam, septiembre de 2006: “En el mundo musulmán, esta cita ha sido, lamentablemente tomada como una expresión de mi posición personal, suscitando así una comprensible indignación. Espero que el lector de mi texto comprenda inmediatamente que esta frase no expresa mi visión personal del Corán, por el que tengo el respeto debido al libro sagrado de una gran religión91.

Benedicto XVI respeta el Corán como el libro sagrado de una gran religión. El Corán blasfema de la Trinidad, niega la divinidad de Cristo, y dice que quienes creen en la Trinidad son execrables. El Corán también dice que todos los cristianos están condenados. Esta declaración de Benedicto XVI es apostasía total. Ya vimos como Juan Pablo II besó el Corán; este es el beso del Corán en palabras.

Benedicto XVII va a una mezquita y reza hacia la meca como los musulmanes

El 30 de noviembre de 2006, durante su viaje a Turquía, Benedicto XVI se quitó los zapatos y entró a la Mezquita Azul. Siguió las directrices de los musulmanes volteándose hacia “la Kiblah”, la dirección de La Meca. Entonces la oración comenzó. Benedicto XVI rezó como los musulmanes en dirección a la Meca en la mezquita. Incluso se cruzó de brazos en un gesto de oración musulmán llamado “el gesto de tranquilidad”. Este increíble acto de apostasía fue reportado y mostrado en todos los principales medios. No es ninguna exageración decir que Benedicto XVI se inició en el islam.

Benedicto XVI, “Aclamado por rezar como los musulmanes a la Meca”, 1 de diciembre de 2006 - ESTAMBUL (Reuters): “El papa Benedicto XVI puso fin a una sensible visita a Turquía para limar asperezas el viernes en medio de elogios por visitar la famosa Mezquita Azul de Estambul y rezar allí mirando hacia La Meca ‘como los musulmanes.

... ‘La temida visita del papa concluyó con una sorpresa maravillosa’, escribió el diario Aksam en su portada. ‘En la mezquita del Sultán Ahmet, se volvió hacia La Meca y rezó como los musulmanes, dijo el popular diario Hurriyet, usando el nombre oficial del edificio’… ‘Yo compararía la visita del papa a la mezquita con los gestos de Juan Pablo II en el Muro de los Lamentos’, dijo el veterano mediador del Vaticano, el cardenal Roger Etchegaray, refiriéndose a las oraciones del papa Juan Pablo II en el Muro de los Lamentos de Jerusalén en 2000. ‘Ayer, Benedicto XVI hizo con los musulmanes lo que Juan Pablo II hizo con los judíos’”92.

Esto prueba absolutamente que Benedicto XVI es un apóstata. Esta es una de las más escandalosas acciones en la historia humana.

Santo Tomás de Aquino, Summa Theologica, p. II, q. 12, art. 1, obj. 2: “… si alguien se circuncidara o adorara el sepulcro de Mahoma, sería considerado como apóstata”.

Santo Tomás de Aquino, Summa Theologica, p. I-II, q. 103., art. 4: “Son las ceremonias otras tantas profesiones de la fe, en las que consiste el culto interior; y tal es la profesión que el hombre hace con las obras cual es la que hace con las palabras. Y, si en una y otra profesa el hombre alguna falsedad, peca mortalmente”.

Santo Tomás dice que el que adora o venera la tumba de Mahoma debe ser considerado un apóstata; rezar en una mezquita, y hacia la Meca como los musulmanes, es mucho peor. Es por eso que ningún papa en la historia visitó ni una vez siquiera una mezquita; ellos sabían que ir significaría la aceptación de una falsa religión. Con esta acción, el debate de si Benedicto XVI es papa queda total y completamente cerrado para cualquiera que conozca estos hechos y posea un mínimo de honestidad. Adviértales a sus amigos y parientes: Benedicto XVI es un hereje, un apóstata y por lo tanto, un antipapa.

Benedicto XVI, audiencia general, 6 de diciembre de 2006: “En el ámbito del diálogo interreligioso, la divina Providencia me concedió, casi al final de mi viaje, una visita no programada, que resultó bastante importante: mi visita a la famosa Mezquita Azul de Estambul. Haciendo una pausa de recogimiento durante unos minutos en ese lugar de oración, me dirigí al único Señor del cielo y de la tierra, Padre misericordioso de toda la humanidad”93.

 

LAS HEREJÍAS DE BENEDICTO XVI CON EL PAGANISMO

Benedicto XVI favorece completamente ecumenismo y las ceremonias de culto al demonio ecuménicas en Asís

Ya hemos cubierto las escandalosas reuniones ecuménicas de Juan Pablo II en Asís en 1986 donde él rezó con más de 130 diferentes líderes religiosos de todo tipo de religiones falsas y demoníacas, poniendo la verdadera religión a la par con la adoración de los ídolos. Esta actividad está totalmente condenada por la tradición católica. Fue denunciada como apostasía por el papa Pío XI.

Bueno, el tren que llevó a los falsos los líderes religiosos del Vaticano para la versión de Asís de 2002 (la repetición), fue descrito por Benedicto XVI como “un símbolo de nuestra peregrinación en la historiala reconciliación de los pueblos y las religiones, una gran inspiración…”94.

El 2006, Benedicto XVI también elogió la reunión de oración interreligiosa de Asís de 1986.

Benedicto XVI, mensaje, 2 de septiembre de 2006: “Este año es el 20º aniversario del Encuentro Interreligioso de Oración por la Paz, deseada por mi venerado predecesor Juan Pablo II el 27 de octubre de 1986 en Asís. Es bien sabido que no sólo se invitó a esta reunión a los cristianos de las diversas confesiones, sino también a los exponentes de las diferentes religiones. Ello constituyó un mensaje vibrante de promoción de la paz y un evento que dejó su huella en la historia de nuestro tiempo... testimonios del íntimo vínculo que existe entre la relación con Dios y la ética del amor se registran en todas las grandes tradiciones religiosas.

Entre las características de la reunión de 1986, hay que destacar que este valor de oración en la construcción de la paz fue atestiguada por los representantes de las diferentes tradiciones religiosas, y esto no fue a la distancia, sino en el contexto de una reunión... Tenemos más que nunca la necesidad de este diálogo... me alegro, por tanto, que las iniciativas previstas en Asís este año son en este sentido y, en particular, que el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso ha tenido la idea de aplicarlas de una manera especial para los jóvenes... Aprovecho de buen grado esta ocasión para saludar a los representantes de las otras religiones que están tomando parte en una u otra de las conmemoraciones de Asís. Al igual que nosotros los cristianos, ellos saben que en la oración se puede tener una experiencia especial de Dios y extraer de ella los incentivos efectivos para la dedicación a la causa de la paz”95.

Benedicto XVI está a favor de la reunión apóstata ecuménica de Asís donde Juan Pablo II rezó con los lideres de todo tipo de religiones demoníacas e idólatras; donde Juan Pablo II hizo sacar los crucifijos de las salas para que los paganos pudieran adorar a los dioses falsos. Nótese que Benedicto XVI dice que todas las otras religiones saben que la oración les da una experiencia de Dios. Esto significa que sus experiencias religiosas, como el culto de los falsos dioses en la oración, son verdaderas.

Benedicto XVI, Dios y el Mundo, p. 373: “… también había cristianos fanáticos que asaltaban y destruían templos, porque consideraban al paganismo una idolatría que había que eliminar de raíz”96.

Estos “fanáticos” que él critica incluirían a San Francisco Javier y San Benito.

San Francisco Javier [respecto a los niños paganos que había convertido a la fe católica, 1543]: “Estos niños... muestran un amor ardiente por la ley divina, y un celo extraordinario por impartir a los demás nuestra santa religión. Su odio hacia la idolatría es maravilloso. Se involucran en peleas con los paganos por ello… Los niños se abalanzan sobre los ídolos, los derriban, los tiran al suelo, los rompen en pedazos, escupen sobre ellos, los pisotean, los patean, y amontonan sobre ellos toda tipo de ultrajes”97.

San Benito demolió un altar pagano y quemó los árboles dedicados a Apolo cuando llegó por primera vez a Monte Casino.

Papa Pío XII, Fulgens radiatur, #11, 21 de marzo de 1947: “… él [San Benito] fue al sur y llegó a un fuerte llamado Casino situado en la ladera de una alta montaña; en ésta se encontraba un antiguo templo donde Apolo era adorado por los necios pueblos del campo, según la costumbre de los antiguos paganos. En torno también crecieron arboledas, en que incluso hasta ese momento la multitud insensata de los infieles utilizaban para ofrecer sus sacrificios idolátricos. El hombre de Dios que llegó a este lugar rompió el ídolo, derrumbó el altar, encendió las arboledas, y del templo de Apolo lo convirtió en una capilla de San Martín. Donde estaba el altar pagano construyó una capilla de San Juan, y por la continua predicación convirtió a muchos pueblos de alrededor”98.

Benedicto XVI nos dice que las religiones paganas e idólatras son puras y elevadas

Benedicto XVI, Sal de la Tierra, 1996, p. 23: “… consideremos si no, el cosmos religioso indio (‘hinduismo’ es una definición equívoca que sirve para muchas religiones). En ese cosmos encontraremos una enorme variedad de religiones, desde las más puras y elevadas ―acuñadas en el amor―, a otras que son, incluso, inhumanas y con ritos homicidas”99.

Él dice que las religiones idólatras son elevadas y puras. Esto es herejía y apostasía.

1 Corintios 10, 20: “… lo que sacrifican los gentiles, a los demonios y no a Dios lo sacrifican”.

Papa León XIII, Ad extremas, #1, 24 de junio de 1893: “… el bienaventurado apóstol Tomás que con razón es llamado el fundador de la predicación del Evangelio a los hindús. Después, vino Francisco Javier… Con su extraordinaria perseverancia, convirtió cientos de miles hindús de los mitos y viles supersticiones de los brahmanes a la verdadera religión100.

Benedicto XVI tiene un profundo respeto por los falsas credos

Benedicto XVI, homilía, 10 de septiembre de 2006: “No dejéis de mostrar respeto por las otras religiones y culturas, que no dejemos de demostrar un profundo respeto por su fe…”101.

Nótese que Benedicto XVI no sólo respeta a los miembros de los falsos credos, sino que muestra un profundo respecto por los falsos credos en sí. Esto es apostasía. Esto significa que él respeta la negación de Cristo, el rechazo del papado, la aprobación de la contracepción y el aborto, etc. (todos éstos enseñanzas de los falsos “credos”).

Papa León XIII, Custodi di quella fede, # 15, 8 de diciembre de 1892: Todos deben evitar la familiaridad o amistad con cualquiera que sea sospechoso de pertenecer a la masonería o grupos afiliados. Los conoceréis por sus frutos y evitadlos. Debe evitarse cualquier tipo de familiaridad, no sólo con los libertinos impíos que promueven abiertamente el carácter de la secta, sino también con aquellos que se esconden bajo la máscara de la tolerancia universal, el respeto por todas las religiones…”102.

Benedicto XVI dice que la presencia de las falsas religiones es una fuente de enriquecimiento para todos

Benedicto XVI, discurso, 28 de noviembre de 2006: “… Estoy seguro de que la libertad religiosa es una expresión fundamental de la libertad humana y que la presencia activa de las religiones en la sociedad es una fuente de progreso y enriquecimiento para todos” 103.

¡Esto significa que las distintas religiones falsas son fuente de progreso y enriquecimiento para todos! Esto es apostasía.

Benedicto XVI dice que la teología debe aprender de las experiencias de las falsas religiones

Benedicto XVI, discurso especial, 12 de septiembre de 2006: “Para la filosofía —si bien que de una manera diferente— y para la teología, escuchar las grandes experiencias y convicciones de las tradiciones religiosas de la humanidad, y las de la fe cristiana en particular, es una fuente de conocimiento, e ignorarlas sería una inaceptable limitación de nuestra escucha y respuesta”104.

Benedicto XVI dice que la teología católica debe escuchar las “grandes experiencias” y “convicciones” de las falsas religiones, y que ignorarlas sería irresponsabilidad. Las personas deben reflexionar acerca de lo que significa esta afirmación. Ello indica claramente que él no considera que esas religiones (incluyendo las paganas e idólatras) son falsas y del demonio. Esta declara ción no es más que otra expresión de la apostasía modernista de que todas las religiones son básicamente verdaderas porque las personas se hacen creyentes a través de las propias “experiencias” religiosas.

Papa San Pío X, Pascendi, # 14, 8 de septiembre de 1907: “Y tal experiencia es [según los modernistas] la que hace verdadera y propiamente creyente al que la ha conseguido. ¡Cuánto dista todo esto de los principios católicos! Semejantes quimeras las vimos ya reprobadas por el Concilio Vaticano. Cómo franquean la puerta del ateísmo, una vez admitidas juntamente, con los otros errores mencionados, lo diremos más adelante. Desde luego, es bueno advertir que de esta doctrina de la experiencia, unida a la otra del simbolismo, se infiere la verdad de toda religión, sin exceptuar el paganismo. Pues qué, ¿no se encuentran en todas las religiones experiencias de este género? Muchos lo afirman. Luego ¿con qué derecho los modernistas negarán la verdad de la experiencia que afirma el turco, y atribuirán sólo a los católicos las experiencias verdaderas? Aunque, cierto, no las niegan: más aún, los unos veladamente y los otros sin rebozo, tienen por verdaderas todas las religiones. Y es manifiesto que no pueden opinar de otra suerte…”105.

 

BENEDICTO XVI NIEGA QUE FUERA DE LA IGLESIA NO HAY SALVACIÓN

Lo que hemos visto hasta ahora demuestra con creces que Benedicto XVI rechaza el dogma definido de que fuera de la Iglesia Católica no hay salvación. Benedicto XVI sostiene que ni siquiera debemos convertir a los herejes y cismáticos. Aquí hay algunos ejemplos más de herejía donde Benedicto XVI aborda y niega específicamente este dogma fundamental.

Benedicto XVI rechaza completamente el dogma fuera de la Iglesia no hay salvación

Benedicto XVI, Sal de la Tierra, 1996, p. 24: “P. ¿Pero, al menos se podría aceptar que alguien que profesa una confesión diferente a la católica, también puede salvarse? R. Eso es algo muy diferente. Es perfectamente posible que alguien que reciba con aprovechamientocon rectitud― los medios auxiliares propios de su religión, sea un hombre cabal, y es, por tanto, posible que ese hombre sea agradable a Dios y le otorgue la salvación. Eso no está excluido, más bien todo lo contrario, seguramente es así en muchos casos…”106.

La Iglesia enseña que no hay salvación fuera de ella. Benedicto XVI enseña que seguramente hay salvación fuera de la Iglesia en muchos casos. Esta es un atrevido rechazo del dogma fuera de la Iglesia no hay salvación.

Benedicto XVI dice que hay santos paganos

Benedicto XVI, Verdad y Tolerancia, 2004, p. 207: “El hecho de que en todas las épocas ha habido, y todavía hay ‘santos paganos’, se debe a que en todas partes y en todos los tiempos ―aunque muchas veces con dificultad y de manera fragmentaria― se puede escuchar la voz del ‘corazón’, porque la Torá de Dios puede oírse dentro de nosotros mismos…”107.

Esta es una herejía descarada. Recuérdese que el papa Eugenio IV definió infaliblemente que ningún “pagano” se salva.

Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, bula Cantate Domino, 1441, ex cathedra: “… nadie que no esté dentro de la Iglesia Católica, no sólo los paganos, sino también judíos o herejes y cismáticos, puede hacerse partícipe de la vida eterna…”108.

Benedicto XVI enseña que hay muchos caminos que llevan al cielo además de la fe cristiana

Benedicto XVI, Cooperadores de la Verdad, 1990, p. 217: “La pregunta que realmente nos interesa, la pregunta que realmente nos oprime, es por qué es necesario para nosotros en particular practicar la fe cristiana en su totalidad; por qué cuando hay tantos otros caminos que llevan al cielo y a la salvación, debería ser requerido para nosotros para llevar día tras día toda la carga de dogmas eclesiales y del ethos eclesial. Y así llegamos de nuevo a la pregunta: ¿Qué es exactamente la realidad cristiana? ¿Cuál es el elemento específico en el cristianismo que no sólo lo justifica, sino que lo hace obligatoriamente necesario para nosotros? Cuando se plantea la pregunta sobre el fundamento y el sentido de nuestra existencia cristiana, se desliza en un cierto anhelo falso por la vida aparentemente más cómoda que el de las otras personas que también van al cielo. Somos demasiados los obreros de la primera hora en la parábola de los obreros de la viña (Mateo 20, 1-16). Una vez que descubrieron que podían haber ganado su sueldo del día de un denario de una manera mucho más fácil, no pudieron entender por qué habían tenido que trabajar todo el día. Pero, ¡qué extraña actitud es considerar ingratos los deberes de nuestra vida cristiana sólo porque el denario de salvación se puede ganar sin ellos! Parece que nosotros ―como los trabajadores de la primera hora― queremos ser pagados no sólo con nuestra propia salvación, sino más particularmente con la carencia de salvación de los otros. Eso es a la vez muy humano y profundamente anticristiano”109.

Benedicto XVI hace la importante pregunta: ¿Por qué es necesario practicar la fe cristiana si hay otros caminos para la salvación? Benedicto XVI responde a la pregunta admitiendo que hay muchos otros caminos además de la fe cristiana que conducen a la salvación. Incluso él critica a la gente por hacer esa pregunta.

Benedicto XVI ha rechazado abiertamente una verdad revelada de la fe católica: Jesucristo es el único camino a la salvación, y la fe católica es necesaria para la salvación.

Papa León XII, Ubi primum, #14, 5 de mayo de 1824: “… por fe divina mantenemos un Señor, una fe, un bautismo, y que ningún otro nombre bajo los cielos es dado a los hombres excepto el nombre de Jesucristo en que debemos ser salvos. Esto es porque profesamos que no hay ninguna salvación fuera de la Iglesia”110.

Benedicto XVI enseña que todas las religiones llevan a Dios

Benedicto XVI, Sal de la Tierra, 1996, p. 29: “… como sucede en otras religiones, donde puede haber hombres de gran calidad interior que, gracias a sus mitos, se acercan al gran misterio y allí encuentran su forma de perfección111.

Esto es totalmente herético.

 

BENEDICTO XVI INSULTA EL DOGMA CATÓLICO

Benedicto XVI insulta los decretos sobre la eucaristía del Concilio de Trento

Benedicto XVI, Fiesta de la Fe, 1981, p. 130: “El Concilio de Trento concluye sus observaciones sobre Corpus Christi con algo que ofende a nuestros oídos ecuménicos y que, sin duda, ha contribuido no poco a desacreditar esta fiesta ante la opinión de nuestros hermanos protestantes. Pero si purgamos su formulación del tono apasionado del siglo XVI, nos veremos sorprendidos por algo grande y positivo”112.

Benedicto XVI dice que la declaración infalible del Concilio de Trento “ofende” sus oídos ecuménicos y que su formulación debe ser “purgada”, ¡lo que significa que hay que limpiar o eliminar sus elementos indeseables! Esto es totalmente herético.

Benedicto XVI dice que la doctrina de Trento sobre el sacerdocio fue débil y desastrosa en sus efectos

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, pp. 247-248: “... [Hablando de la opinión protestante versus la católica acerca del sacerdocio] El Concilio de Trento no abocó aquí a un tratamiento integral del problema en su conjunto. Ahí radica la debilidad del texto promulgado, cuyo efecto fue aún más desastroso...”113.

Benedicto XVI blasfema totalmente de la tradición de la Iglesia

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, p. 100: “... El problema de la tradición, tal como existe en la Iglesia... La Iglesia es tradición… en la que…. ―admitámoslo― en su camino ha encontrado mucha pseudo-tradición humana; tanto es así, de hecho, que incluso y precisamente, la Iglesia ha contribuido a la crisis general de la tradición que aflige a la humanidad”114.

Este es un repudio a una de las dos fuentes de la revelación, la sagrada tradición.

Pío IX, Primer Concilio Vaticano, sesión 3, cap. 3, ex cathedra: “… deben creerse con fe divina y católica todas aquellas cosas que se contienen en la palabra de Dios escrita o tradicional…”115.

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, p. 378: “No todo concilio válido en la historia de la Iglesia ha sido fructífero; en última instancia, muchos de ellos han sido una pérdida de tiempo”116.

Benedicto XVI enseña que el término “pecado original” es falso

Benedicto XVI, En el Principio, 1986, p. 72: “… La teología se refiere a este estado de cosas en el término ciertamente engañoso e impreciso ‘pecado original’117.

El Concilio de Trento promulgó infaliblemente un “Decreto sobre el pecado original” en que se usa el término pecado original no menos de cuatro veces118.

Benedicto XVI critica el Credo de los Apóstoles

Benedicto XVI, Introducción al Cristianismo, 2004, p. 326: “… Tal vez se tendrá que admitir que la tendencia a ese falso desarrollo, que sólo ven los peligros de la responsabilidad y no la libertad del amor, ya está presente en el Credo [de los apóstoles]…”119.

 

BENEDICTO XVI ADMITE QUE EL CONCILIO VATICANO II HA CAMBIADO O RECHAZADO EL DOGMA CATÓLICO

Benedicto XVI admite sin rodeos que el Vaticano II contradice la enseñanza infalible del papa Pío IX sobre la libertad religiosa y las falsas religiones

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, p. 381: ““Si se busca un diagnóstico global del texto [del documento del Vaticano II Gaudium et spes], se podría decir que (en conexión con los textos sobre la libertad religiosa y sobre las religiones del mundo) es una revisión del Syllabus de Pío IX, una especie de contra-Syllabus. condicionada por la situación, la dependencia unilateral de las posiciones tomadas por la Iglesia a través de las iniciativas de Pío IX y Pío X, contra el nuevo período de la historia abierto por la Revolución Francesa, fue en gran medida corregida…”120.

Benedicto XVI no podía ser más formalmente herético. Él está admitiendo que la enseñanza del Concilio Vaticano II (al que él adhiere) es directamente contraria a las enseñanzas del magisterio en el Syllabus de errores condenados por el papa Pío IX. Hemos demostrado que la enseñanza del Vaticano II sobre la libertad religiosa contradice la doctrina católica tradicional. Benedicto XVI lo acaba de admitir. Difícilmente se puede pedir una confirmación más clara de que la enseñanza del Vaticano II es herética. En su libro, Benedicto XVI repite una y otra vez, llamando de “contra- Syllabus” a la enseñanza del Concilio Vaticano II, y diciendo que no puede haber un regreso al Syllabus de errores.

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, p. 385: “Por una especie de necesidad interior, por lo tanto, el optimismo del contra-Syllabus dio paso a un nuevo grito que fue mucho más intenso y más dramático que el anterior”121.

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, p. 391: “La tarea no es, por lo tanto, suprimir el concilio, sino descubrir el concilio real y profundizar en su verdadera intención, a la luz de la experiencia actual. Esto significa que no puede haber un retorno al Syllabus, que pudo haber marcado la primera etapa en la confrontación con el liberalismo y una nueva concepción del marxismo pero que no puede ser la última etapa”122.

¡Esta es una asombrosa herejía!

Benedicto XVI reconoce que la secta del Vaticano II ha abandonado la tradicional prohibición de la Iglesia Católica de la cremación

Benedicto XVI, Dios y el Mundo, 2000, p. 436: “P. ¿Es lícito incinerar un cadáver, o es un rito meramente pagano? R. Hasta el Concilio Vaticano II, las cremaciones aún implicaban sanciones. A la vista de las circunstancias del mundo moderno, la Iglesia abandonó esta postura123.

La legislación tradicional de la Iglesia condena la cremación, y prohíbe el entierro eclesiástico al que la pide.

 

LAS HEREJÍAS DE BENEDICTO XVI CONTRA LA IGLESIA

Benedicto XVI dice que la doctrina de la Iglesia no excluye a los que piensan de modo contrario

Benedicto XVI, Principios de la Teología Católica, 1982, p. 229: “La declaración de la Congregación... propone enfrentar la crisis por una presentación positiva especialmente en aquellos puntos de doctrina de la Iglesia que están en disputa y para establecer la identidad del catolicismo, no mediante la exclusión de aquellos que sostienen puntos de vista opuestos...”124.

Esto es descaradamente herético.

Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, 1442, ex cathedra: “A cuantos, por consiguiente, sienten de modo diverso y contrario, [la sacrosanta Iglesia romana] los condena, reprueba y anatematiza, y proclama que son ajenos al cuerpo de Cristo, que es la Iglesia”125.

Benedicto XVI enseña que la “Iglesia” existe fuera de la Iglesia

Benedicto XVI, Cooperadores de la Verdad, 1990, p. 29: “… no puede ni debe haber ninguna negación de la presencia de Cristo y de los valores cristianos entre los cristianos separados... La teología católica debe indicar con mayor claridad que—junto a la presencia real de la palabra fuera de sus fronteras—, la ‘Iglesia’ también está presente allí de una forma u otra…”126.

Benedicto XVI declara que la propia Iglesia también existe fuera de la Iglesia. Este es un herético sinsentido que niega que hay una sola Iglesia.

Credo Niceno-Constantinopolitano, 381, ex cathedra: “Creemos en… una santa Católica y Apostólica Iglesia”127.

BENEDICTO XVI RECHAZA TOTALMENTE LA UNIDAD DE LA IGLESIA CATÓLICA

La unidad o unicidad de la Iglesia Católica es un dogma muy importante. Es una de las cuatro marcas de la Iglesia: una, santa, católica y apostólica. Cuando los herejes formaron las sectas, ellos no rompieron la unidad de la Iglesia Católica, ya que la unidad de la Iglesia no puede ser quebrantada. Ellos simplemente abandonaron la Iglesia Católica.

Papa León XIII, Satis cognitum, # 4, 29 de junio de 1896: La Iglesia está constituida en la unidad por su misma naturaleza…”128.

Papa León XIII, Satis cognitum, # 5: La unidad no puede ser amputada; un cuerpo, para permanecer único, no puede dividirse por el fraccionamiento de su organismo”129.

 

OTRAS HEREJÍAS DE BENEDICTO XVI

Benedicto XVI dice que Judas podría no estar en el infierno

Benedicto XVI, 18 de octubre de 2006: “Esto plantea dos preguntas cuando se trata de explicar lo que pasó [con Judas]. La primera consiste en preguntarnos cómo es posible que Jesús escogiera a este hombre y confiara en él. De hecho, si bien Judas es el administrador del grupo (cf. Juan 12, 6b; 13, 29a), en realidad también se le llama ‘ladrón’ (Juan 12, 6a). El misterio de la elección es aún mayor, pues Jesús pronuncia un juicio muy severo sobre él:

¡Ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre va a ser entregado’ (Mateo 26, 24). Este misterio es todavía más profundo si se piensa en su suerte eterna, sabiendo que Judas ‘se arrepintió y devolvió las treinta monedas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente’ (Mateo 27, 3-4). A pesar que salió después para ahorcarse (cf. Mateo 27, 5), no nos corresponde a nosotros juzgar su gesto, poniéndonos en el lugar de Dios, quien es infinitamente misericordioso y justo133.

Estas palabras de Benedicto XVI indican que él sostiene que Judas podría no estar en el infierno. Esta es una negación del Evangelio. Si Judas no está en el infierno (como Benedicto XVI indica que es posible), entonces las palabras de nuestro Señor en Mateo 26, 24 serían falsas:

Mateo 26, 24: “¡Ay del hombre por quien el Hijo del hombre será entregado!; mejor le fuera a ése no haber nacido.

Si Judas no fue al infierno, entonces fue al purgatorio o al cielo. En ese caso, nuestro Señor (el Dios omnisciente) no habría dicho que mejor le fuera a Judas no haber nacido. Es muy claro y muy simple; pero estas simples verdades de la fe católica son todas lanzadas por la ventana por la secta no-católica del Vaticano II.

Es muy interesante que, en su discurso, Benedicto XVI cita la primera parte de Mateo 26, 24 (“¡Ay del hombre por quien el Hijo del hombre será entregado!”), pero no la última parte (“mejor le fuera a ése no haber nacido”). Se puede ver su omisión de esa crítica parte del pasaje en la cita anterior. Eso es un ejemplo notable de un hereje, cortar la parte del Evangelio que no le gusta o quiere negar.

Para refutar aún más a Benedicto XVI, considerese el hecho de que nuestro Señor también dice que Judas “pereció” y lo llama “el hijo de la perdición”, que significa “el hijo de la condenación”. Judas también se quitó la vida, cometiendo el pecado mortal del suicidio.

Juan 17, 12: “Y ninguno de ellos pereció, si no es el hijo de la perdición, para que la Escritura se cumpliese”.

La Iglesia Católica siempre ha enseñado que Judas fue al infierno, basada en las claras palabras de nuestro Señor.

San Alfonso, Preparación para la Muerte, p. 127: ¡Pobre Judas! Más de 1700 años han transcurrido desde que él está en el infierno, y el infierno todavía está apenas comenzando”134.

Pero al igual que los otros dogmas definidos sobre la salvación, incluso las más claras palabras y mensajes del Evangelio son negados por la no católica, manifiestamente herética secta del Vaticano II y sus antipapas.

Papa San Pío X, Pascendi, # 3, 8 de septiembre de 1907: “Añádase que [los modernistas] han aplicado la segur, no a las ramas, ni tampoco a débiles renuevos, sino a la raíz misma; esto es, a la fe y a sus fibras más profundas. Mas una vez herida esa raíz de vida inmortal, se empeñan en que circule el virus por todo el árbol y en tales proporciones, que no hay parte alguna de la fe católica donde no pongan su mano, ninguna que no se esfuercen por corromper135.

¡Benedicto XVI respeta el camino de negación de Jesucristo de Hans Küng!

Para quienes no lo saben, el “teólogo” Hans Küng niega la infalibilidad papal y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo, entre otras cosas.

Hans Küng correctamente podría ser descrito como un arriano, ya que niega que nuestro Señor es de la misma sustancia que el Padre.

Benedicto XVI, Sal de la Tierra, 1996, pp. 95-96: “P. ¿Y qué opina sobre Hans Küng, que esperaba ser rehabilitado? R. … Pero, en vez de retractarse de sus dudas sobre el papado, radicalizó sus posiciones y se distanció aún más de la fe de la Iglesia sobre la Cristología y sobre Dios trino. Yo respeto el camino que sigue según su conciencia, pero entonces no puede exigir el respaldo de la Iglesia, más bien tendrá que admitir que su pronunciamiento en cuestiones esenciales es absolutamente personal”136.


Hans Küng

Benedicto XVI no se limita a decir que respeta a Hans Küng, lo que sería bastante malo, sino que dice que respeta su camino; es decir, la negación de Jesucristo. Esto es apostasía total.

Benedicto XVI dice que es importante que cada persona pueda pertenecer a la religión de su elección

Benedicto XVI, discurso, 18 de mayo de 2006: “De igual manera, la paz se basa en el respeto a la libertad religiosa, que es un aspecto fundamental y primordial de la libertad de conciencia de los individuos y la libertad de los pueblos. Es importante que, en todo el mundo, cada persona pueda pertenecer a la religión de su elección y practicarla libremente sin miedo, porque nadie puede basar su vida en la búsqueda de la sola esencia material”137.

Según Benedicto XVI, es importante que cada persona pertenezca a la religión de su elección. Esto es más que indiferentismo religioso. Benedicto XVI luego explica su razón de decir: “porque nadie puede basar su vida en la búsqueda de la sola esencia material”. En otras palabras, la vida es más que una esencia material; existe una realidad espiritual, por lo que es importante adoptar alguna religión;

¡cualquier religión de su elección! ¡Qué apostata!.

Benedicto XVI pronuncia más herejía sobre la libertad religiosa, contradiciendo directamente la enseñanza dogmática del papa Pío IX

Benedicto XVI, discurso al embajador de España, 20 de mayo de 2006: “La Iglesia insiste también en el derecho inalienable de las personas a profesar su propia fe religiosa sin obstáculos, tanto en público como en privado, así como el derecho de los padres a que sus hijos reciban una educación que cumpla con sus valores y creencias, sin discriminación explícita o implícita”138.

Esto es precisamente lo contrario de la enseñanza infalible de la Iglesia Católica. ¡La Iglesia condena la misma cosa que él dice que la Iglesia insiste! Vea usted mismo cómo se oponen claramente las enseñanzas de Benedicto XVI con la enseñanza dogmática del papa Pío IX. Observe especialmente la parte subrayada, y compárelo con el magisterio de Benedicto XVI:

Papa Pío IX, Quanta Cura, # 3-6, 8 de diciembre de 1864, ex cathedra: “Y con esta idea de la gobernación social, absolutamente falsa, no dudan en consagrar aquella opinión errónea, en extremo perniciosa a la Iglesia católica y a la salud de las almas, llamada por Gregorio XVI, Nuestro Predecesor, de f. m., locura, esto es, QUE ‘LA LIBERTAD DE CONCIENCIAS Y DE CULTOS ES UN DERECHO PROPIO DE CADA HOMBRE, QUE TODO ESTADO BIEN CONSTITUIDO DEBE PROCLAMAR Y GARANTIZAR COMO LEY FUNDAMENTAL, Y QUE LOS CIUDADANOS TIENEN DERECHO A LA PLENA LIBERTAD DE MANIFESTAR SUS IDEAS CON LA MÁXIMA PUBLICIDAD ―YA DE PALABRA, YA POR ESCRITO, YA EN OTRO MODO CUALQUIERA―, sin que autoridad civil ni eclesiástica alguna puedan reprimirla en ninguna forma’. Al sostener afirmación tan temeraria no piensan ni consideran que con ello predican la libertad de perdición. … Por lo tanto, TODAS Y CADA UNA DE LAS PERVERSAS OPINIONES Y DOCTRINAS DETERMINADAMENTE ESPECIFICADAS EN ESTA CARTA, CON NUESTRA AUTORIDAD APOSTÓLICA LAS REPROBAMOS, PROSCRIBIMOS Y CONDENAMOS; Y QUEREMOS Y MANDAMOS QUE TODAS ELLAS SEAN TENIDAS POR LOS HIJOS DE LA IGLESIA COMO REPROBADAS, PROSCRITAS Y CONDENADAS”139.

   Benedicto XVI       vs     Enseñanza infalible de la Iglesia

La Iglesia insiste también en el derecho inalienable de las personas a profesar su propia fe religiosa sin obstáculos, tanto en público como en privado

Los ciudadanos tienen derecho a LA PLENA LIBERTAD DE MANIFESTAR SUS IDEAS CON LA MÁXIMA PUBLICIDADYA DE PALABRA, YA POR ESCRITO, YA EN OTRO MODO CUALQUIERA… [tales perversas   opiniones]  CON   NUESTRA AUTORIDAD APOSTÓLICA LAS REPROBAMOS, PROSCRIBIMOS Y CONDENAMOS

Benedicto XVI niega la resurrección de los cuerpos

La resurrección de los cuerpos es un dogma muy importante. Además de formar parte del Credo de los Apóstoles, este dogma ha sido definido más que casi cualquier otro dogma de fe.

Papa Gregorio X, Segundo Concilio de Lyon, 1274, ex cathedra: “La misma sacrosanta Iglesia Romana firmemente cree y firmemente afirma que, asimismo, comparecerán todos los hombres con sus cuerpos el día del juicio ante el tribunal de Cristo para dar cuenta de sus propios hechos”140.

Papa Inocencio III; 1215, ex cathedra: “… todos los cuales resucitarán con sus propios cuerpos que ahora llevan…”141.

Papa Benedicto XII, 1336, ex cathedra: “… todos los hombres comparecerán con sus cuerpos ante el tribunal de Cristo, para dar cuenta de sus propios actos…”142.

Benedicto XVI niega abiertamente este dogma y demuestra una vez más que él es un hereje manifiesto.

Benedicto XVI, Introducción al Cristianismo, 2004, p. 349: “Ahora queda claro que el verdadero corazón de la fe en la resurrección no consiste en absoluto en la idea de la restauración de los cuerpos, al que hemos reducido nuestro pensamiento, tal es el caso a pesar que esta es la imagen pictórica utilizada en la Biblia”143.

Benedicto XVI, Introducción al Cristianismo, 2004, p. 353: “Las reflexiones anteriores pueden haber aclarado en cierta medida lo que está involucrado en los pronunciamientos bíblicos sobre la resurrección: su contenido esencial no es la concepción de una restauración de los cuerpos a las almas después de un largo intervalo de tiempo...”144.

Benedicto XVI, Introducción al Cristianismo, 2004, pp. 357-358: “Para recapitular, lo que Pablo enseña, no es la resurrección física de los cuerpos, sino la resurrección de las personas…”145.

Podemos ver que Benedicto XVI niega este dogma en su libro Introducción al Cristianismo al enseñar que San Pablo no enseña la resurrección de los cuerpos físicos, y que la resurrección no consiste en la restauración de los cuerpos. Ésta es una herejía sorprendente.

 

CONCLUSIÓN ACERCA DE BENEDICTO XVI

Benedicto XVI es un hereje manifiesto. Hemos demostrado que no cabe duda al respecto. Él enseña un sinnúmero de herejías: que nuestro Señor puede no ser el Mesías; que el Antiguo Testamento es válido; que los judíos y otros pueden salvarse sin creer en Cristo; que los cismáticos y protestantes no necesitan conversión; que los acatólicos no están obligados a aceptar el Vaticano I; que se deben formar monasterios protestantes; que el protestantismo no es siquiera herejía; que la misa es válida sin palabras de la consagración; que el bautismo de los infantes no tiene un propósito; que la Escritura está llena de mitos; que la falsa religión del islam es noble; que las religiones paganas son elevadas; que puede haber salvación fuera de la Iglesia; que los dogmas católicos deben ser purgados; que el Concilio Vaticano II rechazó la doctrina católica sobre la libertad religiosa; que la unidad de la Iglesia no existe; y que la resurrección de la carne no ocurrirá, por nombrar sólo algunas.

Puesto que él es un hereje, él no pudo haber sido una papa válidamente electo. Como vimos en la ya citada enseñanza solemne de Paulo IV ―en su bula del 15 de febrero de 1559, Cum ex apostolatus officio― de que es imposible que un hereje sea válidamente elegido papa.

Por lo tanto, según la doctrina de la Iglesia Católica, Benedicto XVI no es un papa, sino un antipapa no católico que los católicos deben rechazar por completo. Él gobierna la nueva religión del Vaticano II, un contra catolicismo que ha abandonado las tradiciones y dogmas de la Iglesia Católica.

Una de las principales características de Benedicto XVI es que él es un mentiroso, un engañador. Él ha conseguido que muchos ―casi la mayoría― crean que él es un conservador. Entre sus escritos o pronunciamientos también hay muchos pasajes que son aparentemente “conservadores”. Pero lo cierto, como hemos probado, es que él sostiene las increíbles herejías que hemos presentado aquí (y se podrían citar muchísimos otros ejemplos de herejías en los escritos y discursos de Benedito XVI). El doble lenguaje es una antigua táctica de los herejes para engañar a los incautos. Esto no es nada nuevo. El papa Pío VI, señaló que los herejes, inspirados por el diablo, siempre han usado esa táctica para inculcar las herejías y engañar a la gente.

Papa Pío VI, bula Auctorem fidei, 28 de agosto de 1794: “[Los antiguos Doctores] conocían muy bien el astuto arte de engañar de los innovadores, los cuales temiendo ofender los oídos católicos cuidan ordinariamente ocultarlos con fraudulentos artificios de palabras, para que entre la variedad de sentidos se introduzca con mayor suavidad en los ánimos el error oculto, y suceda que, corrompida por una ligerísima adición o mudanza la verdad de la sentencia, pase sutilmente a causar la muerte la confesión que obraba la salud.”

El papa Pío VI señala que el camuflaje de las herejías en las afirmaciones que son ambiguas o aparentemente conservadoras o contradictorias era la táctica del hereje Nestorio, y que los católicos no pueden permitir que los herejes se salgan con la suya o los engañen con ellas:

Papa Pío VI, bula Auctorem fidei: “... Y por lo tanto, si en este género de cosas se llegase a cometer error, no se pueda defender con aquella engañosa excusa que suele darse, de que lo que tal vez por descuido se dijo en una parte con mayor dureza, se halla en otros lugares más claramente explicado y aun corregido; como si esta descarada licencia de afirma r y negar y contradecirse según su voluntad, que fue siempre la fraudulenta astucia de los innovadores para sorprender con el error, no fuese más propia para descubrirle que para ocultarle. … Artificio a la verdad de lo más pernicioso el de introducir el error que con sabia penetración descubrió ya antes en las cartas de Nestorio, obispo de Constantinopla, le refutó con reprensión gravísima nuestro predecesor Celestino; en las cuales cartas siguiéndole los pasos a aquel taimado, cogido y detenido, armado de su locuacidad, cuando envolviendo en tinieblas lo verdadero, y volviendo después a confundir uno, y otro, o confesaba lo que había negado, o pretendía negar lo que había confesado.”

Los herejes siempre han usado la ambigüedad y el engaño para insinuar y difundir sus herejías y hacerlas parecer inofensivas. De hecho, el más engañoso hereje es por lo general el que mejor sabe usar las engañosas tácticas del diablo. El hereje Arrio difundió eficazmente su negación de la divinidad de Cristo, porque él impresionó a la gente con su apariencia de ascetismo y devoción.

Papa Pío XI, Rite expiatis, # 6, 30 de abril de 1926: “... las herejías gradualmente afloran y crecen en la viña del Señor, ya sea propagada por los herejes manifiestos o por engañadores astutos que, debido a que profesaban cierta austeridad de vida y le dan una falsa apariencia de virtud y piedad, fácilmente llevan las almas débiles y sencillas por el mal camino”147.

Lo mismo advierte el papa San Pío X de los herejes modernistas: San Pío X, Pascendi, 8 de septiembre de 1907, introducción:

Juntan a esto [los modernistas], y es lo más a propósito para engañar, una vida llena de actividad, constancia y ardor singulares hacia todo género de estudios, aspirando a granjearse la estimación pública por sus costumbres, con frecuencia intachables.

El papa Pío VI concluye su punto dando a los católicos instrucciones sobre cómo tratar con ese engaño o ambigüedad entre los escritos de los herejes:

Para rebatir estas astucias, renovadas con demasiada frecuencia en todas las edades, NO SE HA HALLADO OTRO CAMINO MÁS ACOMODADO QUE EL EXPONER LAS SENTENCIAS, QUE EMBOZADAS CON LA AMBIGÜEDAD, ENCIERRAN UNA PELIGROSA Y SOSPECHOSA DIVERSIDAD DE SENTIDOS, NOTAR LA SINIESTRA INTELIGENCIA A QUE ESTÁ ANEXO EL ERROR QUE REPRUEBA LA SENTENCIA CATÓLICA”.

El papa Pío VI nos enseña que si alguien presenta una herejía velada en la ambigüedad, un católico debe exponer el significado herético y denunciar el significado herético que se camufla en la ambigüedad. Pero esto es de sentido común: si un hombre dice que está en contra del aborto, pero repetidamente vota a favor, él es un partidario del aborto y es un hereje. El hecho de que a veces diga que sigue la doctrina de la Iglesia contra el aborto no significa nada.

Del mismo modo, el hecho de que Benedicto XVI diga algunas cosas conservadores, ambiguas o contradictorias no cambia el hecho de que él enseña asombrosas herejías y que no es un católico.

La retratación de Benedicto XVI a su declaración sobre el islam revela su verdadera naturaleza como engañador

La mayoría de los que lean este libro probablemente han escuchado acerca de las controvertidas declaraciones de Benedicto XVI sobre Mahoma en un discurso en Baviera, el 12 de septiembre de 2006. En ese discurso, ahora famoso, Benedicto XVI citó a un emperador medieval que denunció la política de Mahoma (y por lo tanto del islam) como mala e inhumana.

Benedicto XVI, discurso en Baviera, 12 de septiembre de 2006: “En el séptimo coloquio… el emperador toca el tema de la yihad, la guerra santa… diciendo: ‘Muéstrame también lo que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malas e inhumanas, como su disposición de difundir por medio de la espada la fe que predicaba. El emperador, después de pronunciarse de un modo tan duro, explica luego minuciosamente las razones por las cuales la difusión de la fe mediante la violencia es algo insensato. La violencia está en contraste con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma. ‘Dios no se complace con la sangre —dice—; no actuar según la razón syn logos es contrario a la naturaleza de Dios’”148.

En el contexto, podemos ver claramente que Benedicto XVI no se limita a citar la declaración del emperador contra de la política de Mahoma, sino que hace suya la declaración del emperador.

Entonces, ¿por qué Benedicto XVI hace una declaración contra el islam? ¿Es porque él cree que el islam es malo? Por supuesto que no. Benedicto XVI ha dicho que el islam representa la “grandeza” (Verdad y Tolerancia, p. 204). Benedicto XVI está totalmente de acuerdo con la enseñanza del Vaticano II en favor del islam, como hemos visto ya. Benedicto XVI cree que Juan Pablo II ―que amaba a la falsa religión del islam y se comprometió en innumerables actos de apostasía alabándolo― era un gran papa digno de canonización. La razón por la que Benedicto XVI hizo esta declaración es simplemente porque su misión es, como ya hemos señalado, hacer ocasionalmente algunas declaraciones y cosas conservadoras con el fin de engañar a la gente con mentalidad tradicionalista para mantenerlas en las garras de la falsa Iglesia; al mismo tiempo que predica la apostasía del Vaticano II. Y esta declaración conservadora tuvo su efecto deseado, hasta que Dios le obligó retractarse.

Inmediatamente después del discurso del 12 de septiembre Benedicto XVI, fuimos contactados por personas que en el pasado habían tenido problemas con las cuestiones relativas a si los antipapas son verdaderos papas. Uno de los individuos nos escribió e hizo referencia al discurso de Benedicto XVI sobre el islam; su fe en contra de la anti-Iglesia claramente se debilitó. Es realmente patético y en realidad desagradable que por una declaración o acción conservadora por aquí o por allá del antipapa ―a pesar que el antipapa niegue a Cristo, rinda culto en la sinagoga, diga que no debemos convertir los protestantes, etc., etc., etc.― esta persona tenga una fe tan débil como para olvidarse de todo lo que antes le hacia dudar de la anti-Iglesia.

Pero muchos son de esa manera. Ellos no tienen una fe verdadera en Cristo, ellos no odian el mal, o su fe es tan frágil como una pluma. Muchos de ellos pueden ser engañados por una sola sentencia conservadora aquí o allá, incluso viniendo de un más que documentado hereje público y apóstata que ni siquiera cree que Jesús es el Mesías, como lo hemos demostrado. Por eso Benedicto XVI, que está completamente bajo el poder del diablo, hace este tipo de cosas.

La verdad sale a la luz: Benedicto XVI pide disculpas por su discurso sobre el islam y dice que la declaración contra la enseñanza de Mahoma ¡“de ninguna manera expresa” su pensamiento personal!

Benedicto XVI, disculpa de su discurso del 12 de septiembre 2006: “En este momento sólo deseo añadir que me siento profundamente apenado por las reacciones suscitadas por un breve pasaje de mi discurso en la Universidad de Regensburg, que fue considerado ofensivo para la sensibilidad de los musulmanes. En realidad, ésta era una cita de un texto medieval, que de ninguna manera expresa mi pensamiento personal149.

Esto es muy, muy interesante en varios aspectos.

En primer lugar, esto es PRUEBA ABSOLUTA DE QUE BENEDICTO XVI ES UN MENTIROSO Y UN IMPOSTOR. Esto demuestra que él es un mentiroso, porque ya vimos que claramente Benedicto XVI hizo suya la cita del emperador en el discurso pronunciado el 12 de septiembre. Eso es innegable. Pero ahora él está diciendo que la declaración del emperador de ninguna manera expresa su pensamiento personal, lo que contradice totalmente lo dicho el 12 de septiembre. Por lo tanto, no importa la forma como se mire, Benedicto XVI se ve atrapado en una tremenda mentira.

En segundo lugar, además de DEMOSTRAR que Benedicto XVI es un mentiroso y un impostor público, su declaración de que la cita del emperador de ninguna manera expresa su pensamiento personal demuestra que él es un apóstata. Porque frente a la reacción de su discurso, él tuvo todas las oportunidades para atenerse a su aparente posición de que el islam es malo. Se le presentó una gran oportunidad durante la turbulenta controversia para persuadir a la gente que la posición de su discurso se prueba como verdadera por la mala reacción de los musulmanes y el deseo de matar, pero no... él repudió la declaración contra el islam. Él siguió con lo mismo al iniciarse en el islam cuando oró hacia La Meca en una mezquita con un muftí, el 30 de noviembre de 2006.

Por lo tanto, lo que sin duda originalmente concibió como un plan ordenado por el diablo, a través de su antipapa Benedicto XVI, para hacer una declaración conservadora que engañaría a ciertos “tradicionalistas”, se frustró cuando Dios permitió que el plan fracasara después de la volátil reacción de los musulmanes ante la que Benedicto XVI tuvo que disculparse y revelar sus verdaderos sentimientos; destruyendo su credibilidad ante cualquiera que tenga ojos para ve r que él es el mentiroso que ha demostrado ser.

Todo esto es parte del engaño de los últimos tiempos que está predicho en la profecía católica.

Nuestra Señora de La Salette, Francia, 19 de septiembre de 1846: “Roma perderá la fe y se convertirá en la sede del Anticristola Iglesia será eclipsada”.

Esta profecía de La Salette coincide con las profecías de la Sagrada Escritura (Apocalipsis 17 y 18) de que la ciudad de las siete colinas (Roma) se convertirá en una ramera (una falsa Iglesia), como cubrimos más tarde. La gran ramera profetizada en la Biblia no es la Iglesia Católica; es una falsificación de la Iglesia Católica (la secta del Vaticano II), la apóstata, la falsa esposa que surgirá en los últimos días para engañar a los católicos y eclipsar la verdadera Iglesia que será reducida a un remanente.

Hemos demostrado que el mensaje de Nuestra Señora de La Salette se ha cumplido ante nuestros ojos: Benedicto XVI y la secta del Vaticano II enseña que los judíos son perfectamente libres de no creer en Jesucristo. Esto está publicado en los libros de Benedicto XVI y del Vaticano; lo que demuestra que Roma se ha convertido en la sede del anticristo. Una serie de antipapas que han reinado desde Roma convirtiéndola en la sede del Anticristo.

Nuestro Señor también indica que en los últimos días se instalará “la abominación de la desolación

en el lugar santo” (Mt. 24, 15). Él nos dice que habrá un engaño tan profundo que, si fuere posible, hasta los elegidos serían engañados (Mateo 24, 24). Incluso Él se pregunta si habrá algo de fe en la tierra:

Lucas 18, 8: “Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿creéis que hallará fe en la tierra?

Este engaño ocurrirá en el mismo corazón de las estructuras físicas de la Iglesia ―en “el Templo de Dios” (2 Tes. 2, 4) y en “el lugar santo” (Mt. 24, 15)― y sucederá porque las personas no recibirán el amor de la verdad. Dios permite este castigo supremo como castigo por los pecados del mundo. En la actualidad vivimos en este engaño y apostasía. Las personas tienen que rechazar al antipapa Benedicto XVI, a los otros antipapas del Vaticano II, y la nueva religión del Vaticano II.

Benedicto XVI es uno de los hombres más malvados de la historia humana, porque reclama ejercer la autoridad de la Iglesia de Cristo, mientras enseña que se puede ser libre de negar a Jesucristo. Él afirma ser el papa a la vez que enseña que las personas son libres de rechazar el papado. Afirma ser el líder de la fe cristiana, mientras que enseña que nuestro Señor Jesucristo ni siquiera tiene que ser visto como el Mesías.

Notas de la Sección 20:

1 Reuters, 1 de diciembre de 2006.

2 30 Days Magazine, julio de 1990.

3 Decrees of the Ecumenical Councils, Sheed & Ward and Georgetown University Press, 1990, vol. 1, pp. 550-553; Denzinger, The Sources of Catholic Dogma, B. Herder Book. Co., trigésima edición, 1957, no. 39-40.

4 Denzinger 712.

5 http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/pcb_documents/rc_con_cfaith_doc_20020212_popolo-ebraico_en.html

6 http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/pcb_documents/rc_con_cfaith_doc_20020212_popolo-ebraico_en.html

7 Benedicto XVI, God and the World, San Francisco, CA: Ignatius Press, 2000, p. 209.

8 Benedicto XVI, Milestones, Ignatius Press, 1998, pp. 53-54.

9 Zenit, noticias 5 de sept. de 2000.

10 Benedicto XVI, God and the World, p. 209.

11 The Sunday Sermons of the Great Fathers, Regnery, Co: Chicago, IL, 1963, vol. III, p. 223.

12 Fotos de la sinagoga: European Jewish Press.

13 Decrees of the Ecumenical Councils, vol. 1, p. 578; Denzinger 714.

14 America, 3 de oct. de 2005.

15 L’Osservatore Romano, 25 de ene. de 2006, p. 2.

16 L’Osservatore Romano, 24 de ene. de 2007, p. 11.

17 “Syriac Christianity”, Photo Gallery

18 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, Ignatius Press, 1982, pp. 197-198.

19 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, p. 198.

20 Denzinger 1826-1827.

21 Denzinger 469.

22 The Papal Encyclicals, por Claudia Carlen, Raleigh: The Pierian Press, 1990, vol. 3 (1903-1939), p. 315.

23 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, pp. 216-217.

24 Denzinger 1831.

25 Página web

26 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, pp. 198-199.

27 Denzinger 1824.

28 Adista, 26 de feb. de 2001.

29 L’Osservatore Romano, 24 de agosto de 2005, p. 8.

30 Adista, 26 de feb. de 2001.

31 L’Osservatore Romano, 24 de agosto de 2005, p. 8.

32 The Papal Encyclicals, vol. 3 (1903-1939), p. 317.

33 L’Osservatore Romano, 7 de dic. de 2005, p. 4.

34 Fr. John Laux, Church History, Rockford, IL: Tan Books, 1989, pp. 295-296.

35 L’Osservatore Romano, 20 de sept. de 2006, p. 10.

36 L’Osservatore Romano, 20 de sept. de 2006, p. 10.

37 The Papal Encyclicals, vol. 3 (1903-1939), p. 317.

38 BBC News, Nov. 29, 2006.

39 Zenit news report, Nov. 30, 2006.

40 The Papal Encyclicals, vol. 2 (1878-1903), pp. 400-401.

41 L’Osservatore Romano, 23 de nov. de 2005, p. 9.

42 L’Osservatore Romano, 6 de dic. de 2006, p. 6.

43 L’Osservatore Romano, 15 de nov. de 2006, p. 5.

44 EKD Bulletin.

45 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, p. 202.

46 L’Osservatore Romano, 31 de mayo de 2006, p. 3.

47 L’Osservatore Romano, Nov. 29, 2006, p. 6.

48 Citado en Catholic Family News, “Father Ratzinger’s Denial of Extra Ecclesia [sic] Nulla Salus”, julio de 2005, Editor’s Postscript, p. 11.

49 https://web.archive.org/web/20120813111848/http://www.nationalcatholicreporter.org/word/word081205.htm#protestant

50 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, p. 263.

51 L’Osservatore Romano, Dec. 21/28, p. 5.

52 The Taizé Community

53 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, p. 304.

54 Catholic News Service, 2005

55 L’Osservatore Romano, August 24, 2005, p. 19; Zenit News Report, Aug. 17, 2005.

56 L’Osservatore Romano, August 24, 2005, p. 9.

57 Benedict XVI, General Audience, Aug. 16, 2006; L’Osservatore Romano, August 23, 2006, p. 11.

58 Citado por el Papa Gregorio XVI en Summo Iugiter Studio #5, May 27, 1832: Las Encíclicas Papales, vol. 1 (1740-1878), p. 230.

59 Benedicto XVI, Pilgrim Fellowship of Faith, Ignatius Press, 2002, p. 248.

60 Benedicto XVI, Pilgrim Fellowship of Faith, p. 251.

61 The Papal Encyclicals, vol. 1 (1740-1878), p. 229.

62 Benedicto XVI, The Meaning of Christian Brotherhood, Ignatius Press, pp. 87-88.

63 The Papal Encyclicals, vol. 3 (1903-1939), p. 242.

64 L’Osservatore Romano, August 30, 2006, pp. 6-7.

65 L’Osservatore Romano, Nov. 29, 2006, p. 2.

66 Benedicto XVI, Pilgrim Fellowship of Faith, p. 232.

67 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, p. 377.

68 Denzinger 695.

69 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, p. 43.

70 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, p. 401.

71 Denzinger 1792.

72 Benedicto XVI, A New Song for the Lord, New York, NY: Crossroad Publishing, 1995, p. 86.

73 The Papal Encyclicals, vol. 2 (1878-1903), p. 335.

74 Benedicto XVI, God and the World, pp. 165-166, 168.

75 Benedicto XVI, God and the World, p. 153.

76 Benedicto XVI, God and the World, p. 76.

77 Benedicto XVI, God and the World, p. 139.

78 Decrees of the Ecumenical Councils, vol. 1, p. 479.

79 Warren H. Carroll, A History of Christendom, Front Royal, VA: Christendom Press, 1993, vol. 3 (The Glory of Christendom), p. 571.

80 L’Osservatore Romano, Sept. 27, 2006, p. 11.

81 L’Osservatore Romano, Jan. 3, 2007, p. 7.

82 Benedicto XVI, Salt of the Earth, Ignatius Press, 1996, p. 244.

83 Benedicto XVI, Truth and Tolerance (Christian Belief and World Religions), Ignatius Press, 2004, p. 204

84 L’Osservatore Romano, August 24, 2005, p. 9.

85 L’Osservatore Romano, August 31, 2005, p. 11.

86 L’Osservatore Romano, Sept. 27, 2006, p. 2.

87 L’Osservatore Romano, Oct. 25, 2006, p. 1.

88 L’Osservatore Romano, Dec. 13, 2006, p. 11.

89 L’Osservatore Romano, Dec. 6, 2006, p. 2.

90 Benedicto XVI, Pilgrim Fellowship of Faith, p. 273.

91 http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/speeches/2006/september/documents/hf_ben-xvi_spe_20060912_university-regensburg_en.html#_ftn3

92 Reuters, Fri, Dec. 1, 2006.

93 L’Osservatore Romano, Dec. 13, 2006, p. 11.

94 Zenit news report, Feb. 21, 2002.

95 L’Osservatore Romano, Sept. 13, 2006, p. 3.

96 Benedicto XVI, God and the World, 2000, p. 373.

97 The Life and Letters of St. Francis Xavier por Henry James Coleridge, S.J. (Originally published: London: Burns and Oates, 1874) Second Reprint, New Delhi: Asian Educational Services, 2004, vol. 1, p. 154.

98 The Papal Encyclicals, vol. 4 (1939-1958), p. 113.

99 Benedicto XVI, Salt of the Earth, p. 23.

100 The Papal Encyclicals, vol. 2 (1878-1903), p. 307.

101 L’Osservatore Romano, Sept. 13, 2006, p. 7.

102 The Papal Encyclicals, vol. 2 (1878-1903), p. 304.

103 L’Osservatore Romano, Dec. 6, 2006, p. 4.

104 L’Osservatore Romano, Sept. 20, 2006, p. 11.

105 The Papal Encyclicals, vol. 3 (1903-1939), p. 76.

106 Benedicto XVI, Salt of the Earth, p. 24.

107 Benedicto XVI, Truth and Tolerance, 2004, p. 207.

108 Denzinger 714.

109 Benedicto XVI, Co-Workers of the Truth, Ignatius Press, 1990, p. 217.

110 The Papal Encyclicals, vol. 1 (1740-1878), p. 201.

111 Benedicto XVI, Salt of the Earth, p. 29.

112 Benedicto XVI, Feast of Faith, Ignatius Press, 1981, p. 130.

113 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, pp. 247-248.

114 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, Católica, p. 100.

115 Denzinger 1792.

116 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, p. 378.

117 Benedicto XVI, In the Beginning (A Catholic Understanding of the Story of Creation and the Fall), Grand Rapids, MI: William B. Eerdmans Publishing Co., 1986, p. 72.

118 Véase la sesión V del Concilio de Trento (17 de jun. de 1546), Denzinger 787.

119 Benedicto XVI, Introduction to Christianity, Ignatius Press, 2004, p. 326.

120 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, p. 381.

121 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, p. 385.

122 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, p. 391.

123 Benedicto XVI, God and the World, p. 436.

124 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, p. 229.

125 Denzinger 705.

126 Benedicto XVI, Co-Workers of the Truth, p. 29.

127 Denzinger 86.

128 The Papal Encyclicals, vol. 2 (1878-1903), p. 389.

129 The Papal Encyclicals, vol. 2 (1878-1903), p. 390.

130 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, p. 121.

131 Benedicto XVI, Principles of Catholic Theology, p. 148.

132 The Papal Encyclicals, vol. 3 (1903-1939), p. 315.

133 L’Osservatore Romano, Oct. 25, 2006, p. 11.

134 San Alfonso de Ligorio, Preparation for Death, Tan Books, Abridged Version, p. 127.

135 The Papal Encyclicals, vol. 3 (1903-1939), p. 72.

136 Benedicto XVI, Salt of the Earth, pp. 95-96.

137 L’Osservatore Romano, May 24, 2006, p. 5.

138 L’Osservatore Romano, June 7, 2006, p. 4.

139 Denzinger 1690, 1699.

140 Denzinger 464.

141 Denzinger 429.

142 Denzinger 531.

143 Benedicto XVI, Introduction to Christianity, p. 349.

144 Benedicto XVI, Introduction to Christianity, p. 353.

145 Benedicto XVI, Introduction to Christianity, pp. 357-358.

146 Texe Marrs, Codex Magica, Austin, TX: Rivercrest Publishing, 2005, pp. 120, 134.

147 The Papal Encyclicals, vol. 3 (1903-1939), p. 294.

148 30Giorni Report, October, 2006.

149 BBC News, Sep. 17, 2006.



20b. Las Herejías de Benedicto XVI (Joseph Ratzinger) (2005-2013)

LAS HEREJÍAS Y APOSTASÍA DE BENEDICTO XVI CON LOS MUSULMANES

El Islam es una religión falsa que rechaza la Trinidad y la Divinidad de Nuestro Señor. La Iglesia Católica enseña oficialmente que el Islam es una abominación – una falsa religión de la cual las personas necesitan ser convertidas.

El Papa Eugenio IV, Concilio de Basilea, 1434: “… hay esperanza que muchos de la abominable secta de Mahoma sean convertidos a la fe Católica.”

Papa Calixto III: “Hago voto de… exaltar la verdadera Fe, y extirpar la diabólica secta [el Islam] del réprobo e infiel Mahoma en el Oriente.”

BENEDICTO XVI EXPRESA SU ESTIMA Y RESPETO POR EL ISLAM Y LOS MUSULMANES

Benedicto XVI, Discurso, 22 Dic. 2006: “Mi visita a Turquía me ofreció la oportunidad de mostrar también públicamente mi respeto por la Religión Islámica.”

Benedicto XVI, Audiencia General, 20 Sept. 2006: “… enfaticé… mi respeto profundo por las grandes religiones, y especialmente a los Musulmanes, quienes ‘adoran a Dios…’”

Nota que él tiene “respeto profundo” por no solamente la falsa religión del Islam, sino también otras religiones falsas. Esto es apostasía.

Benedicto XVI, Sal de la Tierra, 1996, P. 244: “… [el Islam] también existe en muchas clases. Hay un Islam noble…”

Está diciendo que una falsa religión es buena. Esto es apostasía.

Benedicto XVI, Verdad y Tolerancia, 2004, P. 204: “Pero aun el Islam, con toda la grandeza que representa, siempre está en peligro de perder el equilibrio…”

Dice que el Islam, una falsa religión que rechaza la Divinidad de Jesucristo y la entera Fe Católica, representa “grandeza.” Esto es apostasía. El Islam representa infidelidad, el rechazo de la Trinidad y tinieblas.

Benedicto XVI, Catequesis, 24 Agosto, 2005: “… además de estima por las otras grandes tradiciones religiosas. El Islam ocupa un lugar especial entre ellas.”

Nota que Benedicto XVI no solamente estima a los miembros de religiones falsas, sino las falsas religiones mismas. Esto es apostasía.

Benedicto XVI, Discurso, 25 Sept. 2006: “Quiero reiterar hoy toda la estima y el profundo respeto que tengo por creyentes Musulmanes, trayendo a la memoria las palabras del Segundo Concilio Vaticano que por la Iglesia Católica son la Carta Magna de diálogo Musulmán-Católico: ‘La Iglesia considera Musulmanes con respeto. Adoran al único Dios vivo y subsistente, [‘misericordioso y todo poderoso, Creador del cielo y de la tierra, que habló a los hombres, a cuyos ocultos designios procuran someterse con toda el alma como se sometió a Dios Abraham, a quien la fe islámica mira con complacencia. Veneran a Jesús como profeta, aunque no lo reconocen como Dios.’ El documento del Vaticano II, Nostra aetate, # 3] (…) En este tiempo cuando por Musulmanes la viaje espiritual del mes de Ramadán está empezando, me dirijo a todos ellos, mis buenos deseos cordiales…”

Aquí nos encontramos que el Benedicto XVI y el Vaticano II enseña que los musulmanes adoran al único Dios, el Creador del cielo y de la tierra. Esta es similar a, pero ligeramente diferente de la herejía en el documento del Vaticano II, Lumen Gentium. El falso dios de los musulmanes (que no es la Trinidad) no creó el cielo y la tierra. Es la Santísima Trinidad quien creó el cielo y la tierra.

Una vez más, el Islam es una falsa religión que rechaza la Divinidad de Jesucristo y la entera Fe Católica. El Islam representa infidelidad, el rechazo de la Trinidad y tinieblas. Esta declaración por Benedicto XVI (y la secta del Vaticano II) es herejía y apostasía total.

BENEDICTO XVI EXPRESA SU ESTIMA POR LAS CIVILIZACIONES ISLÁMICA – LOS ENEMIGOS DE CRISTO Y DE SU IGLESIA

Benedicto XVI, Audiencia General, 6 Dic. 2006: “Así tuve la oportunidad favorable de renovar mis sentimientos de estima por los Musulmánes y por las civilizaciónes Islámicas.”

Civilizaciónes Islámicas son entre las cosas más malvadas y anti-Cristianas en toda historia. Esta declaración de Benedicto XVI, por consiguiente, es apostasía completa.

Benedicto XVI, Alocución en Turquía a personajes Musulmanes, 28 Nov. 2006: “En su persona, Señor Presidente, saludo a todos los Musulmanes en Turquía con estima especial y respeto cariñoso… Este País noble ha visto también un florecimiento notable de civilización Islámica en los campos más diversos… Hay también muchos monumentos Cristianos y Musulmánes que atestiguan el glorioso pasado de Turquía. Con toda la razón están orgullosos de éstos, preservándolos por la admiración del número siempre aumentando de visitantes que acuden aquí… Como creyentes, sacamos de nuestra oración la fuerza necesaria para vencer todos rastros del prejuicio y atestiguar juntos nuestra firme fe en Dios.”

Él menciona primeramente que estima a todos los Musulmanes en Turquía. Estimar a alguien es admirarle. Esto significa que él admira a todos los Musulmanes en Turquía. Éso signífica que no sólo admira a millones que rechazan a Cristo, y elogia el “florecimiento notable de civilización Islámica,” que retiene a millones en las tinieblas y la infidelidad.

También elogia los monumentos Musulmanes del pasado, y dice que Musulmanes “con toda la razón están orgullosos de éstos.”

Por último, dice que como “creyentes” Musulmanes pueden sacar fuerza de su oración – indicando que la práctica del Islam es verdadera y auténtica.

BENEDICTO XVI RESPETA EL CORÁN COMO UN LIBRO SANTO DE UNA GRAN RELIGIÓN

Benedicto XVI, Discurso pidiendo perdón por sus comentarios sobre el islam, Sept. 2006: “… mi opinión personal del corán, por lo cual tengo el respeto debido al libro santo de una gran religión.”

Benedicto XVI respeta el Corán como un libro santo de una gran religión. El Corán blasfema a la Trinidad, niega la Divinidad de Cristo, y dice que los que la creen son como excremento. También dice que todos Cristianos son condenados. Esta declaración por Benedicto XVI es apostasía total.

BENEDICTO XVI “ACLAMADO POR ORAR COMO MUSULMÁNES HACIA LA MECA”

El 30 de nov., 2006, durante su viaje a Turquía, Benedicto XVI se quitó los zapatos y entró en la Mezquita Azul. Cumplió el orden del Musulmán de volverse hacia “la Kibla” – la dirección de la Meca. Entonces empezaron las oraciones. Benedicto XVI oraba como los Musulmánes hacia la Meca en la mezquita. Aun cruzó los brazos en el gesto de oración Musulmán llamado “el gesto de tranquilidad.” Dicha apostasía fue divulgada por todos los medios de comunicación. No es ninguna exageración decir que Benedicto XVI fue iniciado en el Islam.

Benedicto XVI “Aclamado por orar como Musulmánes Hacia la Meca,” 1 dic. 2006 — ESTAMBUL (Reuters) – “Papa Benedicto terminó una delicada visita de limar asperezas a Turquía el viernes entre elogios por visitar la afamada Mezquita Azul de Estambul y orar allí mirando hacia la Meca ‘como Musulmán.’En la Mezquita Sultán Ahmet, se vertió hacia la Meca y oraba como musulmán.”

Esto demuestra absolutamente que Benedicto XVI es un apóstata completo. Ésta es una de las acciónes más escandalosas en toda historia humana.

Santo Tomás de Aquino, Summa Theologica, Pt. II, P. 12, R. 1, Obj. 2: “… si alguno… adorara a la tumba de Mahoma, sería juzgado un apóstata.”

Santo Tomás dice que uno que adora a la tumba de Mahoma debe ser juzgado un apóstata; y si es rezando en una mezquita, y hacia la Meca como musulmán, es mucho peor.

Ningún Papa en toda la historia jamás entró en una mezquita; todos sabían que ir allí sería señalar la aceptación de la falsa religión. Con este acto, el debate sobre si Benedicto XVI es Papa queda absoluta y completamente concluido, para todos los familiarizados con estos hechos que posean un poco de buena voluntad.

EN CONTRA DE LOS HEREJES Y REZAR EN COMUNIÓN CON LOS HEREJES

La Iglesia Católica les prohíbe explícitamente a los católicos rezar a sabiendas en comunión con herejes o recibir los sacramentos de ellos. Estas citas, claro está, también condenan el ecumenismo falto de la secta del Vaticano II, así como sus reuniones falsas para rezar con las religiones falsas del mundo.

III Concilio de Constantinopla, 680-681: “Si cualquier eclesiástico o laico entra en una sinagoga de los judíos o a las casas de reunión de los herejes para unirse en oración con ellos, que sean depuestos y privados de la comunión [excomunión]. Si cualquier obispo o sacerdote o diácono se une en oración con los herejes, que sea suspendido de la comunión [excomulgado].”

El Tercer Concilio de Constantinopla simplemente definió infaliblemente que cualquier persona que reza en comunión con los herejes ha de ser excomulgada y se le debe rechazar la comunión por rezar con otros herejes. Ahora, veamos otras citas:

Concilio de Laodicea, Siglo IV, Canon 6: “Nadie rezará en común con los herejes y cismáticos... No se le permite a los herejes entrar en la casa de Dios mientras ellos continúen en herejía.”

Concilio de Cartago: “Uno no debe rezar ni cantar salmos con los herejes, y quien se comunique con aquellos que han sido cortados de la comunión de la Iglesia, ya sea clero o laico: que sea excomulgado.”

Papa Pío IX, 16 de septiembre, 1864, Carta al Episcopado Inglés (CH 254): “Que los cristianos y eclesiásticos deben de rezar por la unidad cristiana bajo la dirección de los herejes y, lo que es peor, de acuerdo a una intención que está radicalmente impregnada y viciada con herejía, ¡es absolutamente imposible de tolerar!

El Código de la Ley Canónica de 1917, Canon 823: “La Misa no puede celebrarse en iglesias de herejes o cismáticos, aunque en el pasado hayan sido adecuadamente consagradas o bendecidas.

Papa Pío XI, Mortalium animos (#10): “ De tal manera, Venerable Hermano, está claro el por qué esta Sede Apostólica nunca ha permitido que sus sujetos tomen parte en las asambleas de los no-católicos: porque la unión de los cristianos puede promoverse únicamente fomentando el regreso a la única Iglesia verdadera de Cristo de aquellos que se han separado de ella, porque en el pasado infelizmente la habían dejado. A la única Iglesia verdadera de Cristo, decimos, la cual es visible para todos, y la cual ha de permanecer, de acuerdo a la voluntad de su Autor, exactamente igual a como Él la instituyó.



20c. Recientes Escandalosas Herejías de Benedicto XVI sobre el Islam y otras Falsas Religiones

Discurso de Benedicto XVI en Aeropuerto Internacional Rafik Hariri, Beirut, Líbano, 16 de septiembre de 2012:

“Gracias de corazón a las venerables Iglesias hermanas y a las comunidades protestantes. Gracias en particular a los representantes de las comunidades musulmanas. Durante toda mi estancia, he podido constatar cuánto vuestra presencia ha contribuido al éxito de mi viaje. El mundo árabe y el mundo entero habrán visto, en estos momentos de turbación, a los cristianos y a los musulmanes reunidos para celebrar la paz. Es tradición de Oriente Medio recibir al huésped de paso con consideración y respeto, y vosotros lo habéis hecho. Os lo agradezco a todos… Doy gracias a Dios por estas ocasiones que él ha permitido, por los importantes encuentros que he podido tener, y por la oración de todos por todos los libaneses y el Medio Oriente, cualquiera que sea el origen o la confesión religiosa de cada uno… Pido a Dios por el Líbano, para que viva en paz y resista con valentía todo lo que pueda destruirla o minarla. Deseo que el Líbano siga permitiendo la pluralidad de las tradiciones religiosas, sin dejarse llevar por la voz de aquellos que se lo quieren impedir. Le deseo que fortalezca la comunión entre todos sus habitantes, cualquiera que sea su comunidad o su religión, rechazando resueltamente todo lo que pueda llevar a la desunión y optando con determinación por la fraternidad. He aquí las flores que agradan a Dios, las virtudes posibles y que convendría consolidar enraizándolas más”[1].

Este discurso de Benedicto XVI es un claro respaldo a la idolatría. Él agradece a Dios por las oraciones ofrecidas por la gente “cualquiera que sea la confesión religiosa”. Por lo tanto, él está agradecido por las oraciones a los dioses falsos o incluso al diablo. Esto es una herejía y apostasía. Benedicto XVI afirma también que cristianos y musulmanes están unidos. Benedicto XVI luego promueve la muy condenada herejía de que se debe permitir y promover que las religiones falsas promuevan públicamente sus creencias falsas[2]. Incluso dice a la gente dejarse llevar por la voz de aquellos que no quieren ver a las religiones falsas promovidas públicamente en la sociedad. En consonancia con su indiferentismo, Benedicto XVI dice que debemos rechazar todo lo que pueda dar lugar a cualquier desunión entre las personas de diferentes religiones. Él luego describe este indiferentismo y falsa “hermandad” interreligiosa como virtudes y “flores que agradan a Dios”.

Benedicto XVI 11 de octubre 2012, homilía de apertura “del Año de la Fe”:

“El segundo documento que sería importante para el encuentro de la Iglesia con la modernidad surgió casi por casualidad y se desarrolló en varias fases. Me refiero a la declaración Nostra aetate sobre la relación de la Iglesia con las religiones no cristianas. En un principio la intención era redactar una declaración sobre las relaciones entre la Iglesia y el judaísmo, un texto que se había hecho intrínsecamente necesario después de los horrores de la Shoah. Los Padres del concilio provenientes de los países árabes no se opusieron al texto, pero ellos explicaron que si había una intención de hablar del judaísmo, entonces también debía haber algunas palabras sobre el islam. Cuánta razón tenían, nosotros en Occidente sólo lo llegamos a comprender gradualmente. Por último, creció la comprensión de que también era apropiado hablar de otras dos grandes religionesel hinduismo y el budismo―, así como el tema de la religión en general. Luego, siguiendo naturalmente, vino una breve indicación respecto al diálogo y la colaboración con las religiones, cuyos valores espirituales, morales y socio-culturales deben ser respetados, protegidos y alentados[3].

Benedicto XVI dice que el hinduismo y el budismo son grades religiones. ¡A continuación dice que debemos colaborar con las falsas religiones y que sus valores espirituales deben ser “respetados, protegidos y alentados”! Esta es una escandalosa herejía que ha sido condenada por los verdaderos Papas católicos a lo largo de la historia de la Iglesia[4].

Benedicto XVI, 14 de septiembre 2012, discurso en la basílica de Harissa: “Me alegro también de la presencia de las delegaciones ortodoxas, musulmanas y drusas, así como del mundo de la cultura y la sociedad civil. La buena convivencia del islam y el cristianismo, dos religiones que han contribuido a crear grandes culturas, constituyen la originalidad de la vida social, política y religiosa del Líbano. Solo es posible alegrarse por esta realidad que es necesario animar. Confío este deseo a los responsables religiosos de vuestro país”[5].

Benedicto XVI se alegra de estar en presencia de los seguidores de varias religiones falsas. Benedicto XVI habla en términos positivos acerca de cómo la falsa religión del islam “ha contribuido a crear grandes culturas” y “vida religiosa”. Esto es una blasfemia y apostasía.

Telegrama de Benedicto XVI al Gran Rabino de Roma, Riccardo Di Segni por la fiesta judía de Rosh Ha-Shanah, Yom Kipur y Sucot: “En las festivas ocasiones del Rosh Ha-Shanah 5773, Yom Kipur y Sucot, les dirijo sinceros deseos de paz y buena voluntad a vosotros y a toda la comunidad judía de Roma, pidiendo al Todopoderoso abundantes bendiciones para el nuevo año y con la esperanza de que judíos y cristianos, a medida que crecen en el respeto mutuo y amistad, den testimonio en el mundo de los valores que vienen de la adoración del único Dios. – Benedicto, PP. XVI”[6].

Benedicto XVI se asegura de enviarles un telegrama a los judíos negadores de Cristo para felicitarlos por la celebración de sus fiestas sin Cristo de la falsa religión del judaísmo. El Concilio de Florencia[7] enseñó infaliblemente que los que practican la antigua ley u observan el judaísmo, serán condenados por toda la eternidad. Benedicto XVI también dice que los judíos adoran al único Dios verdadero, lo que es una negación de la Trinidad, herejía y apostasía.

Benedicto XVI, 14 de septiembre de 2012, discurso a las autoridades políticas, civiles y religiosas libaneses: “Sólo el perdón, dado y recibido, pueden sentar bases duraderas para la reconciliación y la paz universal. Sólo de esta manera puede haber desarrollo en la comprensión y armonía entre culturas y religiones, y en la genuina estima mutua y el respeto de los derechos de todos. En el Líbano, el cristianismo y el islam han vivido juntos durante siglos. No es raro ver a las dos religiones dentro de la misma familia. Si esto es posible dentro de una misma familia, ¿por qué no habría de ser posible a nivel de toda la sociedad? El carácter particular del Oriente Medio consiste en la mezcla centenaria de diversos elementos. Es cierto que han luchado entre sí, por desgracia eso también es cierto. Una sociedad pluralista sólo puede existir sobre la base del respeto mutuo, el deseo de conocer al otro y el diálogo continuo. Este diálogo sólo es posible cuando las partes son conscientes de la existencia de los valores que son comunes a todas las grandes culturas, porque están arraigados en la naturaleza de la persona humana. Este sustrato de valores expresa la verdadera humanidad del hombre. Estos valores son inseparables de los derechos de todos y de cada ser humano. Al defender su existencia, las diferentes religiones hacen una decisiva contribución. No se puede olvidar que la libertad religiosa es un derecho básico sobre el cual dependen muchos otros derechos. La libertad de profesar y practicar la propia religión sin peligro para la vida y la libertad debe ser posible para todos. La pérdida o atenuación de esta libertad priva a la persona de su derecho sagrado a una vida espiritual integrada… Sin la apertura a la trascendencia, lo que hace que sea posible encontrar respuestas a sus preguntas más profundas sobre el sentido de la vida y la conducta moralmente recta, los hombres y las mujeres se vuelven incapaces de actuar con justicia y trabajar por la paz. ¡La libertad religiosa tiene una dimensión social y política que es indispensable para la paz! Ella promueve una vida armoniosa para los individuos y las comunidades por un compromiso compartido con las causas nobles ... Así los creyentes hoy en día tienen un papel esencial, el de dar testimonio de la paz que viene de Dios y es un don concedido a todos nosotros...”[8].

Benedicto XVI pide por el respeto mutuo y la estima entre las diferentes religiones. Los católicos no respetan ni estiman a las religiones falsas, que son religiones que conducen a la condenación eterna. Benedicto XVI dice que él cree que varias religiones falsas permiten a la gente vivir “una vida espiritualmente integrada” y hacen que las personas a conozcan a Dios. Luego dice estas religiones falsas dan la respuesta a las “preguntas más profundas sobre el sentido de la vida” y hace que las personas se comprometan en “una conducta moralmente recta”. Él cierra su herético discurso llamando a los seguidores de las diferentes religiones falsas “creyentes”. ¡Qué apóstata!

Respuestas de Benedicto XVI 14 a las preguntas en el vuelo al Líbano del 14 de septiembre 2012: “El fundamentalismo es siempre una falsificación de la religión. Va en contra de la esencia de la religión, que quiere reconciliar y crear la paz de Dios en el mundo. Por lo tanto, la tarea de la Iglesia y de las religiones es purificarse; una alta purificación de estas tentaciones por parte de la religiónes siempre necesaria. Es tarea nuestra iluminar y purificar las conciencias y mostrar claramente que cada hombre es imagen de Dios; y debemos respetar en el otro, no solamente su alteridad, sino en la alteridad y en la real esencia común… deberíamos importar ideas de paz, creatividad, encontrar soluciones para aceptar a cada uno en su alteridad; debemos por tanto hacer visible en el mundo el respeto de las religiones, las unas por las otras, el respeto del hombre como criatura de Dios, el amor al prójimo como fundamento para todas las religiones”[9].

Benedicto XVI dice que las diferentes falsas religiones “puede crear la paz de Dios en el mundo” y que sus seguidores tienen una “¡tarea de iluminar y purificar las conciencias!” Él afirma que las religiones falsas pueden comprometerse en “alta purificación de la religión”. El apóstata Benedicto XVI afirma que tenemos que aceptar y respetar las religiones falsas.

Benedicto XVI, Discurso en Ceremonia de despedida en el aeropuerto de Beirut Rafic Hariri International en el Líbano, 16 de septiembre 2012: “Durante mi visita, el pueblo del Líbano y del Oriente Medio ―los católicos, los representantes de las otras Iglesias y comunidades eclesiales y de las diversas comunidades musulmanas― experimentaron con entusiasmo y en un ambiente sereno y constructivo un momento importante de respeto mutuo,entendimiento y hermandad. Esta es una sólida señal de esperanza para toda la humanidad... Al ver a los jóvenes cristianos y musulmanes celebrando en gran armonía, les insto a construir juntos el futuro del Líbano y de Oriente Medio...”[10].

Benedicto XVI afirma que la hermandad y el respeto por la falsa religión del islam, “¡es una sólida señal de esperanza para toda la humanidad!”. Luego afirma que los musulmanes deben ayudar a construir el futuro del Líbano y del Oriente Medio. Los musulmanes rechazan la Trinidad y la divinidad de Cristo. La doctrina católica enseña que el islam es una abominación y una secta diabólica[11]. Los musulmanes son incrédulos (infieles) que necesitan ser convertidos para su salvación; por lo tanto, mientras ellos sigan siendo musulmanes no son una esperanza para la humanidad ni menos se puede construir con ellos el Reino de Cristo. Nada más herético que lo que dice Benedicto XVI.

Benedicto XVI, Discurso a los jóvenes de Líbano y otros países de Oriente Medio, 15 de septiembre de 2012: “Quiero saludar ahora a los jóvenes musulmanes que están con nosotros esta noche. Agradezco vuestra presencia que es tan importante. Vosotros sois, con los jóvenes cristianos, el futuro de este maravilloso País y de todo el Oriente Medio. Buscad construirlo juntos. Y cuando seáis adultos, continuad a vivir la concordia en la unidad con los cristianos... [con] respetando las creencias de cada uno [persona], para construir juntos una sociedad libre y humana… Es el momento en que musulmanes y cristianos se unan…”[12].

Benedicto XVI menciona “respetando las creencias de cada uno” y le agradece a los musulmanes por su presencia diciendo que “es tan importante”. Respetar una religión falsa es una herejía condenada[13]. Benedicto XVI habla de la presencia de los musulmanes como algo maravilloso. Benedicto XVI pide a los musulmanes que vivan “en la unidad con los cristianos”. Él promueve la mentira de que las personas pueden tener unidad con gente que niega la divinidad de Jesucristo”[14].

[Nota del traductor: No tradujimos todas las aberraciones dichas por Bto. XVI en esta gira. Creemos que con las aquí presentadas es más que suficiente para probar que Benedicto XVI es un hereje manifiesto y, por lo tanto, no es el Papa[15]

Notas:

[1] L’ Osservatore Romano, 19 de septiembre de 2012, p. 16.

[2] Papa Pío IX, Syllabus de errores, 8 de diciembre de 1864, # 77: “En nuestra edad no conviene ya que la religión católica sea tenida como la única religión del Estado, con exclusión de cualquiera otros cultos.Declaración condenado

Papa Pío IX, Syllabus de errores, # 78: “De ahí que laudablemente se ha provisto por ley en algunas regiones católicas que los hombres que allá inmigran puedan públicamente ejercer su propio culto cualquiera que fuere”. – Declaración condenado

Papa Pío IX, Quanta cura, # 3, 8 de diciembre de 1864: “Partiendo de esta idea, totalmente falsa, del régimen social, no temen favorecer LA ERRÓNEA OPINIÓN, sobremanera perniciosa a la Iglesia Católica y a la salvación de las almas, calificada de ‘delirio’ por nuestro antecesor Gregorio XVI, de feliz memoria, DE QUE ‘LA LIBERTAD DE CONCIENCIA Y DE CULTOS ES DERECHO PROPIO DE CADA HOMBRE, QUE DEBE SER PROCLAMADO Y ASEGURADO POR LA LEY EN TODA SOCIEDAD BIEN CONSTITUIDA’…”.

[3] L’ Osservatore Romano, 17 de octubre de 2012, p. 14.

[4] Papa Pío XI, Ad salutem, #27, 20 de abril de 1930: “… toda compulsión y locura, todo ultraje y lujuria, son introducidos en la vida del hombre por los demonios a través de la adoración de dioses falsos.

Salmo 95, 5: Todos los dioses de los gentiles son demonios…”.

1 Corintios 10, 20: Antes bien, digo que lo que sacrifican los gentiles, a los demonios y no a Dios lo sacrifican. Y no quiero yo que vosotros tengáis parte con los demonios”.

[5] L’ Osservatore Romano, 19 de septiembre de 2012, p. 5.

[6] L’ Osservatore Romano, 26 de septiembre de 2012, p. 5.

[7] Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, bula Cantate Domino, 1441, ex cátedra: “[La Santa Iglesia Romana] firmemente cree, profesa y predica que nadie que no esté dentro de la Iglesia Católica, no sólo los paganos, sino también judíos o herejes y cismáticos, puede hacerse partícipe de la vida eterna, sino que irá al fuego eterno que está aparejado para el diablo y sus ángeles (Mat. 25, 41)”.

Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, 1441, ex cathedra: La Santa Iglesia Romana firmemente cree, profesa y enseña que las legalidades del Antiguo Testamento, o sea, de la Ley de Moisés,… cesaron una vez venido nuestro Señor Jesucristo… y empezaron los sacramentos del Nuevo Testamento. … Denuncia consiguientemente como ajenos a la fe de Cristo a todos los que, después de aquel tiempo (la promulgación del Evangelio), observan la circuncisión y el sábado y guardan las demás prescripciones legales y que en modo alguno pueden ser partícipes de la salvación eterna…”.

[8] L’ Osservatore Romano, 19 de septiembre de 2012, p. 7.

[9] L’ Osservatore Romano, 19 de septiembre de 2012, p. 3

[10] L’ Osservatore Romano, 26 de septiembre de 2012, pp. 10-11.

[11] Papa Calixto III: Yo prometo… exaltar la fe verdadera, y exterminar la secta diabólica de los reprobados e infieles de Mahoma [islam] en el Oriente” (Von Pastor, Historia de los Papas, II, 346; citado por Warren H. Carroll, Una Historia de la Cristiandad, vol. 3 (La Gloria de la Cristiandad), Front Royal, VA: Christendom Press, p. 571).

[12] L’ Osservatore Romano, 19 de septiembre de 2012, p. 12.

[13] Papa Clemente IV, Concilio de Vienne, 1311-1312: “Es un insulto para el nombre santo y una desgracia para la fe cristiana que en ciertas partes del mundo se sometan a los príncipes cristianos donde viven los sarracenos [es decir, los seguidores del Islam, también llamados musulmanes], a veces separadamente, a veces mezclados con los cristianos, los sacerdotes sarracenos, comúnmente llamados zabazala, en sus templos o mezquitas, en las que los sarracenos se reúnen para adorar al infiel Mahoma, invocando cada día a ciertas horas en voz alta y ensalzando su nombre desde un lugar elevado… Esto acarrea un descrédito para nuestra fe y causa gran escándalo a los fieles. Estas prácticas no pueden ser toleradas sin disgustar a la majestad divina. Por lo tanto, con la aprobación del sagrado Concilio, Nos prohibimos estrictamente a partir de ahora esas prácticas en tierras cristianas. Ordenamos a los príncipes católicos, a todos y cada uno Se les prohíbe expresamente la invocación pública del nombre sacrílego de Mahoma… Aquellos que presuman actuar de otra manera serán castigados por los príncipes por su irreverencia, para que los otros puedan sentirse desalentados para un tal atrevimiento”.

[14] Papa Pío XI, Mortalium animos, # 9, 6 de enero de 1928: “Nadie, ciertamente, ignora que San Juan, el Apóstol mismo de la caridad, el cual en su Evangelio parece descubrirnos los secretos del Corazón Santísimo de Jesús, y que solía inculcar continuamente a sus discípulos el nuevo precepto ‘Amaos los unos a los otros’, prohibió absolutamente todo trato y comunicación con aquellos que no profesaran, íntegra y pura, la doctrina de Jesucristo: ‘Si alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, y ni siquiera le saludéis’ (2 Juan 10)”.

[15] San Roberto Belarmino, cardenal y Doctor de la Iglesia, De Romano Pontifice, II, 30: “Un Papa que se manifieste hereje, por ese mismo hecho (per se) cesa de ser Papa y cabeza, así como por lo mismo deja de ser un cristiano y miembro de la Iglesia… Esta es la enseñanza de todos los Padres antiguos, que enseñaban que los herejes manifiestos pierden inmediatamente toda jurisdicción”.

 

Las Herejías de Benedicto XVI (Joseph Ratzinger)

Heresies of Benedict XVI